jueves, 18 de septiembre de 2008

XX poetas ecuatorianos del siglo XXI en la revista venezolana Letralia


La prestigiosa revista literaria electrónica venezolana LETRALIA acaba de publicar como Libro Digital la antología XX poetas ecuatorianos del siglo XXI. Muy pronto esta antología verá el papel impreso en el Ecuador. La selección va con un interesante prólogo de Fernando Iturburu, Escritor, Poeta y Profesor Asociado en el Departamento de Lenguas Extranjeras y Literatura, en la Universidad del Estado de Nueva York, en Plattsburgh. La selección brinda una breve muestra de poetas ecuatorianos (la mayoría con libros ya publicados) nacidos entre los años 1975 a 1987. Los autores provienen de diferentes rincones del Ecuador. La lista es la siguiente: Alex Tupiza (Quito, 1975), Javier Cevallos (Quito, 1976), David G. Barreto (Quito, 1976), César Eduardo Carrión (Quito, 1976), Rafael Méndez (Guayaquil, 1976), Siomara España (Manabí, 1976), Edison Lasso (Piñas, El Oro, 1977), Diego Cazar (Quito, 1977), Augusto Rodríguez (Guayaquil, 1979), Juan José Rodríguez (Ambato, 1979), Claudio Du Lac (Milagro, 1979), Miguel Antonio Chávez (Guayaquil, 1979), Alexis Cuzme (Manta, 1980), David Guzmán (Quito, 1980), Ángeles Martínez (Cuenca, 1980), Marcelo Villa Navarrete (Quito, 1981), Ana Minga (Loja, 1983), Víctor Vimos (Riobamba, 1985), Tyrone Maridueña (Guayaquil, 1986) y Carolina Patiño (Guayaquil, 1987-2007)
http://www.letralia.com/ed_let/ecuador/index.htm

Fernando Iturburu
Associate Professor
Foreign Languages and Literature
State University of New York at Plattsburgh

Jóvenes poetas ecuatorianos: en busca de un nuevo compromiso literario

La literatura ecuatoriana, así como otras de América Latina, ha encontrado en los grupos literarios y las revistas los medios de expresión y debates de sus ideas. Muchas veces, estos han marcado el rumbo de lo que devendría en un membrete generacional. Cabe recordar la famosa Generación del 30, con su clara opción por el proyecto socialista y, en términos literarios, por la inclusión de obreros, campesinos y personajes de clase media, y el uso de un lenguaje a veces regional y crudo, aunque también con visos de lo que luego será llamado realismo mágico. Entre sus miembros más destacados encontramos a José de la Cuadra, Demetrio Aguilera Malta, Enrique Gil Gilbert, Gallegos Lara y Alfredo Pareja Diezcanseco. A otro nivel, Pablo Palacio, Jorge Icaza y Adalberto Ortiz. Luego de esta generación se experimentará un vacío en el panorama literario, el mismo que sólo veinte y treinta años después tratará de ser llenado con la aparición de grupos (Elan en Cuenca; Madrugada de Guayaquil) y con voces más individuales, de las cuales quizá las más conocidas sean hoy las de Jorge Enrique Adoum, Carlos Eduardo Jaramillo, Fernando Cazón Vera y Efraín Jara Idrovo.
Pero habría que esperar los años 60 y 70 para encontrar a una nueva generación aglutinándose bajo la bandera del socialismo latinoamericanista, de la escritura de compromiso social, del proceso de la Revolución Cubana y de la lucha anti-dictatorial y anti-militar, pues Ecuador vivió bajo estos regimenes en aquellos años.
Así aparecen, La Bufanda del Sol en Quito y el Grupo Sicoseo en Guayaquil. Además, Tientos y Diferencias y Esferaimagen, entre los principales. De estos formarán parte escritores como Eliécer Cárdenas, Iván Eguez, Javier Ponce, Jorge Velasco Mackenzie, Abdón Ubidia, Fernando Nieto Cadena, Huilo Ruales, Esteban Michelena, Jorge Martillo, Fernando Balseca, Edwin Madrid, entre otros. Hacia principios de los 80, los grupos se habrán desintegrado y cada participante tomará su rumbo, el mismo que a veces estará marcado por la diletancia tanto individual como grupal, pues el contexto en el cual aparecieron había cambiado notablemente: en el plano nacional se había pasado a un régimen democrático, y en el plano internacional se viviría el fin del llamado bloque socialista europeo. En los 80, tanto la poesía como la prosa van a registrar algunos aciertos, como el de Pedro Gil, pero también un estancamiento expresivo por el gratuito oscurecimiento del poema so pretexto de universalidad. Habrá que esperar el inicio del nuevo milenio para que otra generación retome el legado cultural de sus antecesores y debata sobre las condiciones sociales y políticas y los principios que van a determinarlos.
De esta manera, vemos un resurgimiento e innovación de la literatura ecuatoriana a manos de jóvenes escritores que buscan establecer su propio discurso en la escena nacional, fuera de los encasillamientos y disputas que caracterizaron la historia literaria ecuatoriana. Así, a más de varios escritores jóvenes sin filiación, encontramos grupos nuevos, como Buseta de papel y Re-verso en Guayaquil y Machete Rabioso, Fe de erratas y Locomotrova en Quito, La esponja y La pileta en Cuenca o Noctambulario de Riobamba alrededor
de los cuales se concentran decenas de jóvenes que, a la par que leen, escriben, publican y concursan en certámenes literarios, intercambian ágilmente información con otros grupos nacionales e internacionales. Ellos caracterizan también por un ágil fomento de actividades culturales, cosa inédita en la historia nacional, al menos en cuanto a la calidad e intensidad de las mismas, y por el rápido acceso a la era de la computación. Sus trabajos, como se apreciará más adelante, cuestionan la vida y el arte, pero con mayor desenfado y seguridad. Tienen un punto de vista político progresista y muchas veces un tono de rebeldía pero, al mismo tiempo, dan cabida a formas discursivas generalmente consideradas por el dogmatismo como extranjeras o baja cultura, como la música punk, la picaresca, el juego de palabras, cuestionamientos a las sexualidades hegemónicas, entre otros. Como toda generación, la actual se está haciendo, y sólo el tiempo dará el veredicto final sobre sus bondades y logros. Sin embargo, provoca entusiasmo ser testigo del surgimiento de sus voces en medio de las exigencias de la sociedad actual
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1 comentario:

K-OZ dijo...

miquel es también poeta ?