viernes, 24 de agosto de 2012

La Punk Poesía o el poder de los poetas-serpientes



Por Augusto Rodríguez


Conocí al poeta mexicano Arturo Sodoma por distintas referencias de amigos o conocidos mexicanos. Lo leí en varias antologías, revistas o en actividades poéticas. Después pude leer su poesía por sus propios libros. Además Sodoma es editor, gestor cultural y un guerrillero literario y sobre todo lo veo como un verdadero hermano de la poesía. Su nuevo e inédito poemario La Punk Poesía, Fin del Mundo, lleva un verso que dice: Mixcoac: lugar donde nacen los poetas-serpiente. Y basta adentrarse en este libro para entrar a un mundo de falsos espejos, ruinas, pirámides destrozadas, malas palabras y mucho fuego. La Punk Poesía, más que un poemario, es un manifiesto lírico abierto en varias partes, donde el autor deja su mensaje rebelde, su herida, su coraje y su grito de dolor. Nos dice por ejemplo:
Amo la delincuencia organizada y la desorganizada también
Amo a judas priest,
a xuxa a la marilyn cuando le cantaba al señor presidente
al señor presidente cuando fue asesinado
amo la bala que lo mató
La Punk Poesía tiene referencias y huele a la mejor poesía de los malditos, de Bolaño, de Mario Santiago, a Gómez Jattin, Ginsberg, etc., se recrea en los paradigmas sociales, en la publicidad occidental, en los recuerdos de infancias destruidas. El autor finge darnos un manual de buenas costumbres para que juguemos con él, pero en verdad nos deja, pólvora y miseria. El rastro del fuego. Los amores abandonados. Los hijos de la calle que crecieron rebeldes y sin padres. Sigamos leyéndolo:
Necesito un dios que no sea egoísta
Uno que comparta a su mujer y sus pertenencias
Que llore conmigo y con ella y cuando termine de lagrimear
Venga a la cama para que nos besemos entre los tres
Y toquemos nuestras heridas para sanarlas con el calor de los pulgares
La Punk Poesía juega con las imágenes más insólitas, nos da mensajes contradictorios, nos desafía, nos entrega varias verdades que el lector tendrá que descubrir y en medio del desierto no sabrá a dónde seguir. Pobre lector, después de leer este libro, ya no tienes salida. Lánzate a la verdad de las palabras, es decir, vuela a la nada. Leamos:
Los puentes sirven para arrojarse y aprender a volar
Como lo hacen las águilas cuando atacan a la rata o como lo hace un avión

cuando ataca un edificio

voy a desafiar a la ley de la gravedad,

la gravedad de seguir con la boca abierta

la gravedad de saberse estatua y caminar con lentitud de arrogante mármol

la gravedad de estar herido

la gravedad de seguir vivo con los ojos intoxicados de tanto humo que dejan
los cigarrillos de los suicidas
México es una gran cantera de poetas. Siempre están saliendo muchos nuevos poetas. Unos se vuelven oficiales. Otros son los poetas de los ministerios. Otros de salón y de lobby. Otros como Sodoma son los poetas de los márgenes, de la calle, los que no viven a costillas de la poesía sino que viven y que escriben la mejor poesía. Esa que no está en las becas, en los sistemas o en los convenios editoriales. Arturo Sodoma es un poeta-serpiente, de raza, de dolores contendidos y expulsados. Aquí está parte de su manifiesto poético y su mejor poesía. Su poesía habla por él. Lo demás son las piedras que callan y mueren.

Guayaquil 23 de julio del 2012 


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