sábado, 24 de enero de 2009

Francisco Granizo Ribadeneira (1928-2009)

En la Capital del Ecuador, falleció el poeta, ensayista y diplomático quiteño Francisco Granizo. Autor de de reconocidos libros como Por el breve polvo, La piedra, Nada más el verbo, Muerte y caza de la madre. Hernán Rodríguez Castelo dijo: “Pienso que en una selección de los mayores poetas ecuatorianos del siglo, así fuesen diez o menos, no podría faltar Granizo. Una trayectoria lírica ejemplar y sostenida, cada vez más honda y alta, lo ha dejado en el más alto lugar dentro de una de las vertientes de la lírica ecuatoriana actual. Ya en La piedra se reveló vigoroso y libre en el manejo de recursos modernistas, postmodernistas y actuales. Y, certero, fue insinuando motivos y simbología-la cacería, por ejemplo-de su producción ulterior. Un asunto se fue convirtiendo en el centro al cual apuntaba su ya entonces desgarrada búsqueda: el amor humano y otro obscuro amor que vigilaba o acosaba más allá”. Paz en su tumba.


AQUÍ, POR HONDO CORAZÓN ENTERO
-ángel la tierra y el vestiglo nube-
alta gacela de dolor acude
a la exiliada forma del acento.

Traída a desamor, caída a beso,
sonámbula perece, se alza y huye
la voz por las barrancas ¿qué consume
lengua, gacela en inefable hueco?

Sueño, de sueño velador. Gusano.
Ya todo el miedo de la carne en vilo
sobre el despojo vegetal del pájaro.

Y por súbitos aires aprendido
se desespera el corazón, clavado
en la pena y la rosa por el trino.


MÉTEME, DIOS, EN LA CELADA CELDA.
Insaciable, celoso,
muerde la entraña, Dios
bebe, mi pozo
olvidado y profundo, te estremezca
la vasta sed de gozo.

Reclúyeme, Señor,
cuida el postigo,
suelta el lebrel furioso de tu amor
y quédate conmigo.

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