viernes, 31 de diciembre de 2010

Feliz año 2011 a todos nuestros lectores

Los integrantes y consejo editorial del Quirófano Ediciones les desea a todos nuestros lectores un gran año 2011, llenos de felicidad, libros, poesía, esperanza y fe. Saludos a todos, AR

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Dos nuevos libros del Quirófano Ediciones ya circulan


Memorias del II y III Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño 2010 del grupo cultural Buseta de papel y Nervios de guitarra de José Luis Villacreces, son los nuevos libros que ya circulan publicados por El Quirófano Ediciones. Se lo pueden conseguir en las librerías de Guayaquil. Ya estamos preparando para el 2011 nuevos libros y proyectos. Hasta la próxima. AR.

http://letras.s5.com/ar111110.html

miércoles, 17 de noviembre de 2010

III Festival de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2010


Se viene el III Festival de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2010, los días 23, 24 y 25 de noviembre del presente año. Este Festival nació para homenajear y recordar el legado poético de la gran poeta guayaquileña Ileana Espinel Cedeño y a la vez para reunir a las voces emergentes de la nueva poesía ecuatoriana.
Los poetas convocados para esta tercera edición vienen de todos los rincones del país como Manta, Loja, Milagro, Cuenca, Tulcán, Zaruma, Alausí, Latacunga, El Oro, Manabí, Chone, Otavalo, Quito, etc.
Muchos de ellos no han tenido la oportunidad de leer en Guayaquil y no han tenido el suficiente espacio y apoyo de difusión como otros poetas de las ciudades principales. Por eso existe este festival, para dar espacio y escuchar a las voces que están emergiendo a lo largo y ancho del país.
Lista de poetas invitados al III Festival de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2010:

Carmen Jaramillo (Otavalo, 1974)
Beatriz Viteri Garcés (Guayaquil, 1974)
Alex Tupiza (Quito, 1975)
Jairo Estacio (Quito, 1975)
Rafael Méndez (Guayaquil, 1976)
Siomara España (Manabí, 1976)
Edison Lasso (Piñas, El Oro, 1977)
Diego Cazar (Quito, 1977)
Xavier Hidalgo (Guayaquil, 1977)
Augusto Rodríguez (Guayaquil, 1979)
Luis Alberto Bravo (Milagro, 1979)
Rocío Soria R. (Quito, 1979)
Carlos Luis Ortiz (Alausí, 1979)
Johanna López Santos (Quito, 1979)
Alexis Cuzme (Manta, 1980)
María de los Ángeles Martínez (Cuenca, 1980)
César Eduardo Galarza (Guayaquil, 1981)
Natalia Enríquez Pozo (Tulcán, 1982)
Andrés López (Guayaquil, 1982)
Mercy Carmona (Machala, 1982)
Ana Minga (Loja, 1983)
Freddy Ayala Plazarte (Latacunga, 1983)
Dina Bellrham (Milagro, 1984)
Laura Nieves (Guayaquil, 1984)
Cesibel Ochoa Pineda (Zaruma, 1985)
Cristian López (Quito, 1985)
Andrea Samaniego (Quito, 1985)
Carla Badillo Coronado (Quito, 1985)
Tyrone Maridueña (Guayaquil, 1986)
Adolfo Santistevan López (Guayaquil, 1986)
Lis Quezada (Guayaquil, 1986)
Yuliana Marcillo (Chone, 1987)
Tamara Acosta (Guayaquil, 1988)
María Fernanda Campos (Guayaquil, 1989)
Lucero Llanos Orellana (Guayaquil, 1990)
Giovanni Bayas (Guayaquil, 1990)

Cronograma del III Festival de Poesía Joven
“Ileana Espinel Cedeño” 2010

Organiza la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Núcleo del Guayas y el grupo cultural Buseta de papel.

Martes 23 de noviembre (Auditorio de la CCNG)

19:00 Inauguración y palabras de bienvenida por parte de la poeta Rosa Amelia Alvarado en representación de la CCNG y palabras de Augusto Rodríguez por parte del grupo cultural Buseta de papel.
19:30 Lectura de Dina Bellrham, Tyrone Maridueña, Siomara España, César Eduardo Galarza y María Fernanda Campos.
20:00 Intervención musical y fotográfica de José Núñez del Arco y presentación del libro Selección natural de Rafael Méndez Meneses.
20:30 Lectura de Alex Tupiza, Alexis Cuzme, Edison Lasso, Rafael Méndez, Giovanni Bayas, Jairo Estacio y Adolfo Santistevan López.

Miércoles 24 de noviembre (Auditorio de la CCNG)

19:00 Palabras de bienvenida
19:30 Lectura de Freddy Ayala Plazarte, Ana Minga, Mercy Carmona, Cristian López, Laura Nieves, Xavier Hidalgo y Andrés López.
20:00 Presentación de las Memorias del II y III Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño 2009-2010 y del libro de Ensayo sobre Hugo Mayo de Freddy Ayala Plazarte.
20:30 Lectura de Johanna López Santos, Luis Alberto Bravo, Lucero Llanos Orellana, Beatriz Viteri Garcés, Cesibel Ochoa, Carmen Jaramillo y Andrea Samaniego.

Jueves 25 de noviembre (Auditorio de la CCNG)

19:00 Palabras de bienvenida y premiación al poeta joven ganador(a) del III Premio de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño 2010.
19:30 Lectura de Carla Badillo Coronado, Yuliana Marcillo, Lis Quezada, Carlos Luis Ortiz, Diego Cazar, Natalia Enríquez, Tamara Acosta, Rocío Soria, María de los Ángeles Martínez. y Augusto Rodríguez.
20:30 Despedida y cierre del Festival.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Voy hacia mi cuerpo de Augusto Rodríguez

Voy hacia mi cuerpo de Augusto Rodríguez
(Ed. Letra en llamas, Lima, Perú, 2010)
Colección "Universos de bolsillo".

Las dos imposibilidades

Por Marialuz Albuja Bayas


¿y de ahí?
¿acaso alguno le encontró la pena enfermedad?
ninguno le encontró la enfermedad
ninguno le encontró la pena enfermedad
(Juan Gelman)

Este nuevo libro de Augusto Rodríguez me transportó de inmediato a un recuerdo de la niñez: la tarde en que mi tía Eugenia, lectora insaciable y –en aquel tiempo– encargada de transmitirme todos los cuentos infantiles que los abuelos tenían en una repisa de la biblioteca, me reveló el sentido total, crudo y absolutamente cierto de la muerte. Con ello, por supuesto, la comprensión de la corruptibilidad del cuerpo y la imposibilidad absoluta de evitar tal condición. Tenía yo tres años y el cuento no era otro que Blanca Nieves. Nada fuera de lo común, exceptuando el hecho de que ver a la princesa en una urna de cristal (manzana atragantada de por medio) detuvo mi atención no en el feliz desenlace, sino en los angustiosos momentos catalépticos de espera. Cuando le pregunté a mi tía cómo se las arreglan los muertos para respirar, me contestó –como si hablara de la cosa más trivial– que, en tal estado, ya no es necesario el aire, ni la comida, ni el agua… No alcancé a escuchar el resto: había comprendido el alcance absoluto de la fragilidad del cuerpo y, con ello, las enfermedades tomaron una terrible dimensión en mi mente infantil, convirtiéndose en las enemigas que amenazaban la permanencia del universo. Tal amenaza irrumpió de lleno en el paraíso de mi niñez, donde no deberían haber existido el temor ni el tiempo.

Así pues, tocando las fibras más profundas de aquellas impresiones atávicas, descubrí los poemas de Voy hacia mi cuerpo, como quien camina por un terreno fascinante y oscuro: el lugar de las obsesiones. Pero sería inútil hacer referencia a la prehistoria de esta lectura, si no fuera para sacar a relucir las claves que los textos de Augusto Rodríguez nos ofrecen. Es allí donde entran en escena “las dos imposibilidades” que han dado nombre a la presente reflexión: evitar la muerte y escribir; visibles, ambas, en las tres secciones que integran el libro. Y, como hilo conductor, la infancia del sujeto poético en función contempladora del desastre:

Cuelgo en el árbol
que me vio crecer
El dolor todavía carcome
mis párpados

Para esta voz resulta “poco el tiempo en las ramas de la infancia”, paraíso al que no se puede volver. Tal impresión se fortalece al contrastar con el vertiginoso mal, que prospera “a la velocidad de la luz”. Como si la época del idilio, donde no existe una medida lineal del tiempo, hubiera sido destruida por la irrupción del dolor, agente que despierta temores primigenios y que conecta al hombre con su condición corruptible. Cada vez que el sufrimiento se manifiesta, trae consigo la memoria de la primera vivencia que se ha tenido de él. En los versos finales de “Voy hacia mi cuerpo”, la enfermedad es nombrada de forma explícita; ya no se la sugiere, sino que se la pronuncia con una claridad escalofriante: “exámenes y radiografías confirman lo inexplicable”. La presencia invasora ha sido reconocida, pero su verdadera fuerza aparece en “Córneas vacías”, donde el poeta introduce imágenes gráficas para describir su recorrido: “mi corazón es un cáncer terminal”, “lates por mi cuerpo como pequeñas células enfermas”, “la enfermedad me persigue como un animal en celo”. Y, en “Cabezas quemadas” (última parte del poemario), el cáncer se convierte en personaje principal, haciendo explotar neuronas, pudriendo, a su paso, la cabeza; desintegrando y destruyendo. Así, se completa el ciclo de una expulsión total del paraíso, sin poder hacer nada al respecto.

Me referí, ya, a la imposibilidad frente a la muerte, pero no me he detenido aún en la imposibilidad de escribir. La he dejado para después porque está rodeada de misterio. El hecho mismo de escribir pone en evidencia las limitaciones del lenguaje a la hora de recrear el mundo en su absoluta perfección o en la totalidad de su dolor: “Sílaba que no puede nombrar el perfume del mundo”. Entre la mente y el cuerpo, el que decide lo fundamental es este último. Y no hay palabra que valga. Sin embargo, la voz poética dice. No se rinde ante lo efímero. Esto, quizá, porque las dos imposibilidades mencionadas convergen en un punto que convierte su aparente debilidad en triunfo: la eternidad del instante.

Si bien la vida es efímera y “un cuerpo hermoso siempre se destruye”, al eternizar un momento –ya sea a través de la poesía o mediante el tránsito por la vivencia misma– el ser humano se adentra en la cara opuesta de la moneda. El poeta, por tanto, juega con ambos polos y lleva al lector de un extremo al otro: “el corazón no late / pero se niega a dejar de sentir”. Solo así puede ocurrir poesía como la que aquí se nos ofrece:

El dolor ya no es dolor
es una fruta exótica
un animal fosforescente

Nos encontramos frente a un libro fundamental en la producción de Augusto Rodríguez, donde el impulso poético ya no se centra en lo urbano y donde el escepticismo cobra un distinto matiz, pues enfrenta la destrucción de la mente misma.

Pero no quiero tomar como absolutos los adjetivos con que acabo de describir el trabajo previo del autor, pues, en sus poemas al padre, ya aparece la enfermedad como vehículo de muerte. Y de culpa. Por otra parte, quien trabaja la palabra en su debida magnitud –como Rodríguez ha demostrado hacerlo– no se estanca en un modo de expresión, sino que evoluciona a medida que sus lecturas y, por encima de todo, sus vivencias, amplían el horizonte creativo.

El poeta verdadero se nutre tanto del goce como del dolor, ambos vividos con hondura y honestidad. Así, el creador irreverente, pero jamás descuidado del alcance de su oficio, explora otras dimensiones de la existencia y se atreve a escribir sobre la destrucción más absoluta: la del propio cuerpo que, negándose a sí mismo, constituye el fin del mundo, tanto para el sujeto que ya no podrá poetizar, como para la conciencia individual, que ha de perderse en el océano del género humano.

Esta humildad enriquece la voz de un autor que sigue –y que, sin duda, seguirá– sorprendiendo a sus lectores.

Quito, septiembre de 2010

martes, 2 de noviembre de 2010

III Festival de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2010

Se viene el III Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño 2010...tres días con la mejor poesía de los nuevos poetas del Ecuador...

jueves, 21 de octubre de 2010

Ya circula la revista El Quirófano número 9

Ya circula la revista El Quirófano 9. Trae una entrevista al poeta ecuatoriano Ramiro Oviedo y al poeta argentino Jorge Boccanera. Un cuento inédito del narrador Leonardo Valencia. Poesía joven de Colombia. Poesía del guayaquileño Agustín Vulgarín. Un artículo del poeta y dramaturgo quiteño Bruno Sáenz, entre otros temas. Hasta la próxima.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Lanzamiento de la Antología poética de Carolina Patiño


El Quirófano Ediciones y la revista El Quirófano presentan la
Antología poética de la fallecida poeta guayaquileña Carolina Patiño (1987-2007) y la revista El Quirófano 8. Con este libro, El Quirófano Ediciones y la revista El Quirófano inauguran su nueva propuesta editorial que abre la colección poética Habitación en llamas. Presentarán el libro y la revista, el periodista Bernard Fougères y el escritor Augusto Rodríguez (Editor).

Día: Martes 5 de octubre
Hora: 19:00
Lugar: News Café, Dátiles 211 y Primera, Urdesa Central, (Atrás de Mi Comisariato de Víctor Emilio Estrada)

Entrada libre.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ya circula la revista El Quirófano número 8


Ya circula la revista El Quirófano 8. Trae homenajes a los poetas Jorge Enrique Adoum y Fernando Artieda. Una entrevista al poeta ecuatoriano Fernando Nieto Cadena y al poeta chileno Óscar Hahn. Poesía de Rocío Soria. Un cuento del narrador Eduardo Varas. Un ensayo sobre la poesía de Ana María Iza por parte del poeta Xavier Oquendo Troncoso. Poesía joven de Venezuela, entre otros temas. Hasta la próxima.

martes, 31 de agosto de 2010

El Quirófano Ediciones, una propuesta editorial diferente


El Quirófano Ediciones y la revista El Quirófano inauguran su nueva propuesta editorial con la reedición de la Antología poética de la fallecida poeta guayaquileña Carolina Patiño (1987-2007). Con este libro, la revista El Quirófano abre la colección poética Habitación en llamas. Y muy pronto su colección de narrativa. Ya estamos trabajando en nuevos libros que pronto saldrán a la luz. En pocas semanas se presentará en Guayaquil, la Antología poética de Carolina Patiño y la revista El Quirófano número 8. Para mayor información escribirnos a: revistaelquirofano@hotmail.com

miércoles, 26 de mayo de 2010

Lectura de Poesía en Paralelo Cero

En el marco del Segundo Encuentro Internacional de Poetas en Ecuador, POESÍA EN PARALELO CERO, intervendrán los escritores extranjeros y ecuatorianos en Lecturas de Poesía, cuya primera entrega se realizará en el Teatro Prometeo de la Casa de la Cultura, el lunes 31 de mayo a las 18h30. En este mismo acto se presentará el libro Poesía en Paralelo Cero 2010, que recoge una muestra representativa de todos los autores invitados.

Se podrá escuchar la poesía de Vilma Tapia (Bolivia), José Luis Díaz Granados (Colombia), Malú Urriola (Chile), Eloy Sánchez Rosillo (España), Margarito Cuellar (México) y los ecuatorianos María Fernanda Espinosa, Carlos Eduardo Jaramillo y Raúl Vallejo Corral. El martes 1 de junio, a las 10h30, en la Facultad de Filosofía de la Universidad Central del Ecuador se presentará la Segunda Lectura de Poesía con la participación de Isla Correyero y Eloy Sánchez Rosillo (España), José Luis Díaz Granados y Antonio Correa (Colombia), Margalit Matitiahu (Israel), Vilma Tapia (Bolivia) y los ecuatorianos Carlos Eduardo Jaramillo, Rocío Durán-Barba, Nelly Córdova, Augusto Rodríguez, Hugo Jaramillo y Edgar Alan García.

El mismo martes 1 de junio, a las 18h00, en la Sala Alfredo Pareja de la Casa de la Cultura, tendrá lugar un acto de poesía y cine sobre el último libro de Ulises Estrella, El Ojo Escucha, que fue publicado en Nueva York por la Editorial Saravasti. Inmediatamente se dará la Tercera Lectura de Poesía denominada La Palabra de los Jóvenes y la presentación de la Antología de Nuevos Poetas Ecuatorianos, Revista Punto de Partida de México, con la intervención de Carmina Estrada, editora mexicana. Intervendrá los jóvenes escritores: Víctor Cabrera (México), Mario Meléndez (Chile), Victoria Guerrero (Perú) y los ecuatorianos Carlos Garzón, Augusto Rodríguez, María de los Ángeles Martínez, Freddy Peñafiel, Siomara España, Marialuz Albuja, Julia Erazo y Carmen Inés Perdomo.

En Quito culminan las Lecturas de Poesía en la Facultad de Filosofía de la Universidad Central, el miércoles 2 de junio, a las 10h30, y en la Sala Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura el jueves 3 de junio, a las 19h00. Los autores se desplazarán a la ciudad de Otavalo el miércoles 2 de junio y se presentarán en el Salón Auditorio Jaime Andrade Vargas, a las 19h00. En Esmeraldas, el viernes 4 y sábado 5 de junio, participarán de varias actividades y las Lecturas de Poesía. El acto de clausura se realizará en esa ciudad, en la Casa de la Cultura Núcleo de Esmeraldas, con la presencia de la doctora Erika Silva, Ministra de Cultura.

http://quipus1.com/poesiaenparalelocero/index.php

viernes, 7 de mayo de 2010

El poeta Edwin Madrid leerá en España

El poeta ecuatoriano Edwin Madrid (Premio Casa de América de Poesía Americana 2004) leerá este lunes 10 de mayo en Casa América de Madrid, España junto a los demás ganadores de este premio como el argentino Jorge Boccanera, el colombiano Juan Manuel Roca, el chileno Óscar Hahn, entre otros. Entrada libre.

jueves, 15 de abril de 2010

Falleció el poeta guayaquileño Fernando Artieda


Hoy, en la ciudad de Guayaquil, falleció el gran poeta, periodista y amigo de la "Buseta de papel" Fernando Artieda. Tenía 65 años. Ejerció el periodismo por más de cuatro décadas en los diarios La Razón, Expreso, Meridiano y Hoy, y en los canales televisivos Ecuavisa y RTS. En los últimos años recibió varios homenajes. En uno de ellos, en diciembre del 2008, Artieda manifestó que “a veces pienso que cuando a uno le empiezan a hacer homenajes es porque se va a morir. Creo que la muerte se ha metido conmigo, pero le va a costar caro su osadía. Yo soy un guerrero y le voy a dar batalla hasta el final, sin importarme los riesgos”. Paz en su tumba.

miércoles, 7 de abril de 2010

La poesía de Augusto Rodríguez al árabe


Después de la buena acogida de la poesía del poeta guayaquileño Augusto Rodríguez en Nicaragua, en el reciente Festival de Poesía de Nicaragua, que reunió a 220 poetas de 77 países, sus poemas se están traduciendo a varios idiomas (antes había sido traducido al inglés, al catalán y al francés), aquí podemos apreciar algunos recientemente traducidos al árabe:



GMT 16:32:00 2010 الأربعاء 7 أبريل


I
في البدء كنت وأبي نجول متشابكي الأيدي
قبل أن تولد أسماؤنا
قبل بداية عناقنا وقبلاتنا
قبل سهراتنا الليلية المتخيلة في مدن الكحول والتبغ
لن نحقق شيئا
ما لم نتعلم من أخطائنا
ما لم يتحطم هذا العالم بفعل صلواتنا العائلية
ما لم نكن نحن العالم
ما لم تفجر هذه الأرض التي تغلي بين شراييننا الجحيم الموجود في داخلنا.
كان أبي كائنا جلديا صامتا
يحمل في قلبه الحقد والغضب وإدانة الوقت.
رجل الملح، رجل الأحلام الخضراء
كان مقدرا له أن يرزح تحت عاصفة ثلجية أحرقت يديه
اللتين كانتا تداعبان أجفاني البالية
التي رأت ذات مرة كيف كانت حرائق الغابات تهدم امبراطورية الأفق
عبر أبي حافة الأموات ليجد لي مكانا
كان يفسح أيضا مكانا لأمواته ويخبرهم أنني
ابن الغضب، ابن الحقد، ابن الملائكة المغتصبين،
الابن الذي هرب من جنازته
ليسمع تنهدات
النساء اللواتي أحبهن.
أبي، كأس مكسورة أحتسي منها رذائله
أنا رذيلته الكبرى
وريث حقده
اللحم البائس الذي لا يخشى تقسيم الهواء كي يحصل على ما يريد
أنا ميراثه المريض، الذي سيقتل دون رحمة جلاديه،
ارثه المجنون الذي سيمنح الحياة من جديد
لجثث القتلى والجيف، شريطة أن يكون جرحه مادة لإخراج السم.
أبي غرفة مفتوحة على مصراعيها
حيث يمكنني الدخول حافي القدمين
حيث أكون مستعدا لإصلاح أخطائي
هناك أعلم جيدا أنه مرحب بي، إلا أنه علي أن ألتزم الصمت
حتى تتمكن كلماته التي هي في الأصل صمت من أن تجتاز طبلة أذني
عابرة إلى عقلي، حتى تعبر العمود الفقري لتصلب في الأبهر.
علي أن أتعلم كيف أواجه مراياه وآلهته الغاضبة، كنمور محصورة في دائرة
ومحرضة كي تقاتلني وأنا أواجهها بيدين داميتين.
أبي، أتشرف بقبول دعوتك حيث يمكننا أن نتناقش.

II
قضى أبي وهو يخشى اقفال جفنيه
مات وفي أصابع يديه المتورمة خواتم الوقت
مات بعينين نازفتين دما أصفر
مات بأسنان سوداء من تعرضها لأشعة الشمس وتيارات الهواء العفنة.
عندما يموت أحدهم فانه في نهاية الأمر يغادر قفصه
متحولا إلى:
فريسة من الوجوه المتعاقبة للحجر الأصلي
إلى نافورة مياه من ألوان متعددة
إلى عملات نقدية قديمة ملقاة من محاربين قدامى
يترك روحه تتدفق كما القصيدة الكاملة ويذهب بعيدا،
باحثا عن
شيء فقده أحدهم في زحمة أيامه
عن حظ ملقى عبثا في مقهى أو في إحدى أوراق اللعب.
عن أي شيء عدا الموت بين أمواج ورغوة وأسنان بحر يطالبنا -من جنة متخيلة بكلمات
دوغمائية لا معنى لها- بالاستمتاع برؤية رؤوس مقطوعة بصليب ملقى على هاوية الأجراس.

II

أنا السرطان الذي قتل أبي، أنا السرطان الذي قتل أبي. أنا السرطان الذي قتل أبي،
أنا السرطان الذي قتل أبي، أنا السرطان الذي قتل أبي، أنا السرطان الذي قتل أبي
أنا السرطان الذي قتل أبي، أنا السرطان الذي قتل أبي، أنا السرطان الذي قتل أبي،
أنا السرطان الذي قتل أبي، أنا السرطان الذي قتل أبي، أنا السرطان الذي قتل أبي،
أنا السرطان الذي قتل أبي، أنا السرطان الذي قتل أبي. أنا ال...

IV
الأرض تبدو تافهة في عينيك
أبتاه، انظر إلي نظرة حب واحتقار شديدين
فأنا من يستحق الموت والعذاب بهذا المرض اللعين
يشرفني الموت بين أحضانك
فأنت السكين التي ستغرز في قلبي
اقتلني أبتاه مرة واحدة. فأنا كبش الفداء الذي تراه في كوابيسك.

V
في قلبي امرأة مسنة تداعب عضوها، في عضوها هناك شجرة تهزها الريح،
في الريح طفل يبكي أباه الذي ذهب إلى الحرب ولن يعود أبدا،
في الأب الراحل هناك ماض يغلي بين أجفانه.
في هذا الماضي امرأة تحب بجنون وتنتحر مرة تلو الأخرى، في هذه المرأة مستقبل لن تعرفه أبدا،
في هذا المستقبل طفل ينتظر خروجه للعالم وبما أن لا جذور له فإنه يغرق في رحم الموت.
في هذا الرحم محارب كهل يذكر المرأة أن تمسد عضوها، في عضوها سفينة تغرق في البحر،
في هذا البحر شخص منبوذ ينتظرجالسا نهاية العالم. في هذا المنبوذ قلب مجروح مكسور مطرود من الحب.
في هذا القلب المطرود طفل حديث الولادة يتنفس الهواء الملوث بالفشل، في هذا الهواء قصيدة تكتب
بيد مليئة بالظلال، في هذه اليد آلاف من الأحلام التي تحلم بتغيير العالم،
في هذا العالم مليونير يتناول عشاءه في أفخر مطاعم باريس
ولا يدري أنه سيلاقي حتفه في اليوم التالي.
في هذا المطعم وتحديدا في الحمّام هناك عاشقان يتضاجعان بجنون.
في تلك المضاجعة كان السائل المنوي في حرب لتحقيق المجد،
في ذلك السائل دلائل على ولادة مسيح جديد،
في تلك الدلائل انذار أحمر ينذر المطعم بوجود قنبلة
زرعها إرهابي، في هذا الإرهابي قلب بالكاد يخفق من الخجل،
في هذا القلب امرأة مسنة تصل إلى نشوتها.

Augusto Rodríguez

: شاعر وصحفي من الاكوادور له العديد من الدواوين الشعرية، هذه إحدى القصائد التي ألقاها في مهرجان الشعر العالمي في غرانادا- نيكاراغوا في فبراير 2010.
صحفي و محرر و استاذ. له العديد من المؤلفات منها
بينما هي تقتل البعوض(2004), حيوانات مفترسة(2005), الوحش الذي يسكن داخلي, و أناشيد ضد ديناصور ثمل(برشلونة, اسبانيا 2007), و قواعد الرغبة(لا باث, بوليفيا2009/مونتيري, المكسيك 2009)حاصل على عدة جوائز منها:
الجائزة الوطنية للشعر دافيد ليديسيما باسكيس 2005
الجائزة الوطنية الجامعية للشعر ايفراين هارا ادروفو 2005
مرتبة الشرف في المسابقة الوطنية للشعر سيزار دافيلا اندراده 2005
و هو احد مؤسسي المجموعة الثقافية في جواياكيل ( باص صغير من ورق)
محرر المجلة الادبية المسرح

الترجمة عن الاسبانية:

jueves, 4 de marzo de 2010

Taller de poesía


Escritura. Lectura. Reescritura. Cupos limitados 12 horas al mes (fechas por definir) Leeremos lo mejor de la poesía local y universal. Profesor del taller: Augusto Rodríguez. Organiza la revista guayaquileña El Quirófano.
Interesados enviar tres poemas al email: revistaelquirofano@hotmail.com

martes, 12 de enero de 2010

Cuando los perros se enamoran


Por Ana Minga

Desde hace meses cargo un diagnóstico que se confirma cuando veo en la oscuridad.El día en que los doctores me dieron la noticia tuve ganas de tomar un avión con rumbo a la Patagonia, un lugar que quiero conocer más que Italia. Pero respiré profundo y recordé las palabras de Efraín Jara Idrovo, “la vida vale la pena por los instantes y no por su eternidad”. Entonces, me quedé a escuchar un sonido que me latía como tambor dentro del cuerpo.
En mi trabajo ya saben que además de periodista soy escritora (con el perdón de quienes piensan lo contrario y para su risa, esta “revelación” no me dio ningún aumento de sueldo). Cuando lo supieron, una de mis compañeras, como si el escritor tuviera las respuestas a todo, me preguntó sobre lo que debía hacer en el amor. Y yo que me doy a la filosofía de esquina, no supe qué pronunciar, tartamudee y le mentí un poco, como si fuera la experiencia que daba algo de sabiduría al alumno.
Salí del trabajo pensando en aquella conversación, era de noche, me puse a caminar entre el apagón de la ciudad y recordé a la escritora Rosa Montero, quien comenta que los artistas no son gente distinta a los demás, aunque se piensa que “los literatos son el oráculo de Delfos, y al abrir la boca empiezan a soltar mentecateces, porque nadie puede ser un experto…” Además, Montero opina que habemos literatos que en persona, solemos ser unos miserables.
Luego de sus palabras, me vino a la mente que además de ser miserable en la literatura, también lo soy como periodista. Miserable en tantos ámbitos de esta profesión y para demostrarlo solo un botón: Los periodistas nos vinculamos con la créme de la créme del homo sapiens, pero tantas veces caminamos bajo el sol del medio día, buscamos un bus y vamos como papas aplastadas hacia el trabajo. Es decir, disfrutamos por momentos de los manjares del poder, pero vivimos como pordioseros.
Después de esta reflexión, me sentí tan culpable por haberle metido cuento a mi compañera, porque qué puede saber del amor una miserable periodista, que además se cree escritora, del grupo que hace arte gratis para el placer público, como recalca Montero.
Pero luego de la culpa me tuve miedo, porque el tambor volvió a sonar y creo que la inspiración me pilló trabajando como anhelaba Picasso.
Para que este tambor suene sobre el papel, me fui pronto a la casa y empecé a escribir de corrido. Al siguiente día, lo escrito lo envíe a un concurso, del cual saqué una mención de honor, dizque porque mis versos no tenían ritmo para el primer premio.
Pues sí, en mis versos no incorporo salsa ni cumbia, me dije cuando supe el veredicto. Pero luego lo aplaudí, porque haber escrito de corrido varios textos, en una sola noche, para mí, ya era ganancia y si para la próxima trabajo un poco más, pueda que me lleve la canasta navideña…
Nunca escribo de lo cursi que puede resultar el amor, pero creo que me ha llegado la edad, en que uno se sienta toda la noche a entrenarse sobre el tema, en mi caso, con la inspiración que me da la fuente a la que visitó como periodista, en el día.
Qué vergüenza me da confesarlo, pues creo que siempre hay que ser profesional, pero este no se qué y que no sé a dónde va, me pone en la encrucijada.
Siempre visito a mi fuente, aunque a veces no tengo motivo y ni siquiera puedo pronunciar correctamente el Buenos Días.
(Los perros cuando se enamoran poco o nada le importa las leyes, ni reglamentos, ni la diplomacia... lo único que tal vez quieran es un decreto constitucional que los ampare en sus travesuras).
En el trabajo creo que ya se han dado cuenta y por eso, intentan mantenerme encerrada, cual silla que debe servir para algo. Qué lamentable, me digo, porque este no sé qué, idiotiza y para idiotas ya tenemos demasiado. Sino, otra vez, para muestra un botón: Cuando voy a realizarme alguno de mis exámenes, me retiro los lentes de contacto y aunque les aclaro a las enfermeras de que no veo, ellas gritan,“¡Venga por acá, siéntese en el banco azul, ahora sígame por el pasillo, no por allí, acaso no ve…!” Ay, aquí si la exportación de idiotas nos diera dinero, seríamos el país más afortunado…
(Espero que al resto de perros enamorados, el amor no los haya convertido en absurdos o en inútiles. Ojalá estén lúcidos, aunque la lucidez tiene su precio:
la locura)
En este estado que no puedo definirlo porque puedo caer en el ridículo del dulce empalagoso, he recurrido a un texto que escribió el 12 de julio del 2009, Bernard Fougéres. El artículo de opinión se titula “Amar o enamorarse”. Aquí Fougéres asevera que el enamorado utiliza lo que llamamos la intuición y que este no se qué, “le reza al cuerpo amado, canta bajo la lluvia, desafía la lógica o se convierte en costumbre sin pena ni gloria… se sienta en el suelo hasta el desconsuelo”.
Y las frases qué más me gustan de su texto son: “El amor extremo vive entre alambres electrificados”. Claro, porque “el amor demasiado cuerdo tiene seguro de vida pagable en cómodas cuotas de aburrimiento”.
Fougéres también menciona que “amar es cuando usted tiene ganas de que alguien tenga ganas de usted, se queda mudo, el teléfono quema las manos…” Y esto me está pasando, pues la miserable escritora y periodista, cuando ve esas largas pestañas que cubren sus ojos cafés, se queda muda y al diablo
con la coyuntura del país y los conflictos internacionales. Es decir, de una manera rápida, me he vuelto una orate que al mismo tiempo, como dice Henry Miller: siento más que la mayor parte de la gente…
Julio Cortázar, en su libro “Salvo el crepúsculo”, encierra páginas que desarrollan este sentimiento. “Si he de vivir sin ti, que sea duro y cruento, la sopa fría, los zapatos rotos, o que en la mitad de la opulencia se alce la rama seca de la tos, ladrándome tu nombre deformado…Tan lejos ya de ti, como un ojo del otro, de esta asumida adversidad, nacerá la mirada que por fin te merezca”..
En cambio, el poeta español, Luis Rosales comenta: “Ya he empezado a morir para aprender a verte con los ojos cerrados. Así será mejor, para toda la vida no basta un solo amor, tal vez el nuestro sea para toda la muerte”.
Y como ellos, hay tantos que tuvieron el valor de decirlo. Pero para probar más criterios llamé al poeta ecuatoriano Roy Sigüenza, quien se sorprendió cuando le pregunté: ¿qué es para ti el amor?. “¡Qué pregunta!, me dijo y añadió que para él, el amor y el desamor van de la mano, pero que esto no era novedad, sino una contradicción. “Ana, llamarás otro rato, pero no para asaltarme con esto que es tan complicado”, concluyó entre risas.
Mientras tanto, Carlos Vallejo, a quien siempre recurro cuando me falta lucidéz. Me dijo que si se quiere hablar o escribir del amor, se lo debe hacer a partir de la siguiente idea. “Imagina una noche, en que tienes que despertar a esa persona amada, quien ha sufrido mucho y padece una enfermedad terminal y le dices: mi amor, perdona que te despierte, pero debes tomar la pastilla… Y esa pastilla será la que los separe para siempre…”
Fernando Vallejo, en una entrevista en la que le preguntaron cuáles son sus sentimientos hacia Colombia, respondió que la prefería muerta, pues la amaba demasiado y ya no soportaba su sufrimiento… La periodista se sorprendió y cuando él repitió su aseveración en un auditorio, varias personas lo tomaron a mal.
Para usted, amable lector, que ha soportado todo este plomo de palabras, ¿qué es el amor?
¿Y para mí? “Amar es mirar a los ojos a la esfinge”.
Hasta el momento, a él, le he dicho que me iré. Cuando me escuchó se puso blanco y me gustó su reacción, aunque no sabe que mi partida puede separarme para siempre de su lugar de trabajo, pues si los doctores me ganan la jugada, tendré que hacer maletas.
Todo periodista y escritor, debe tener un esfero a la mano, pero la última vez en que lo vi, ningún esfero sirvió para apuntar la información. Él me dio el suyo y terminada la reunión, sin que me viera, lo guardé en mi bolso como si fuera el tesoro más preciado para un inaugurado fetichista. Cuando regresé a casa supe que había perdido el tesoro, porque estúpidamente lo mezcle con otros esferos y ya no sabía cuál era el suyo. A este punto he llegado…
Cuando los perros se enamoran languidecen, pues no comen por estar parados frente a la esquina o a la casa de su interés.
Cuando un periodista se enamora, le importa poco lo que diga el Gobierno, los enlaces sabatinos y cómo debe realizar la noticia, para que no lo manden a los quintos infiernos en su trabajo. Solo cierra los ojos, recuerda y sueña, mientras algún volcán explota.
Cuando un escritor se enamora, los diagnósticos clínicos y los boletines de prensa, le sirven para escribir al ser amado, algo como… “Yo te espero de pie al final de esta línea”.

sábado, 2 de enero de 2010

Libros ecuatorianos del 2009



Por Augusto Rodríguez

Pienso que el año 2009 fue un año desigual, comparado a otros años, con respecto a la literatura ecuatoriana. Es muy difícil enumerar los libros leídos. Pero menciono algunas gratas lecturas: La antología Mordiendo el frío y otros poemas del poeta quiteño Edwin Madrid, Isadora de la poeta quiteña Rocío Soria R., Limalla Babélica del poeta y ensayista quiteño César Eduardo Carrión, Maleta de mano del poeta radicado en Francia, Ramiro Oviedo; el poemario Construcción del vacío del poeta y ensayista Juan Secaira, El libro del barrio del investigador y poeta guayaquileño Fernando Iturburu, Trayecto cero (ganadores del I concurso de poesía) del Taller Cultural Retorno.

Bloody city del poeta manabita Alexis Cuzme, el libro de cuentos El aullido de las moscas del joven narrador y fotógrafo guayaquileño José Núñez del Arco, Qué risa, todos lloraban del narrador Huilo Ruales; Ahí los vidrios de Alfredo Pérez Bermúdez, la antología poética de la fallecida poeta guayaquileña Carolina Patiño y la importante antología publicada en Estados Unidos, Tapestry of the Sun (an Anthology of Ecuadorian Poetry) editado por el poeta guayaquileño Fernando Iturburu y el traductor norteamericano Alexis Levitin.

Acaban de ser publicados el último poemario de la poeta guayaquileña Carolina Portaluppi, una novela de la narradora guayaquileña Carolina Andrade o la primera novela del narrador manabita Juan Fernando Andrade, entre otros libros. Bienvenido año 2010.