Ir al contenido principal

La poesía de Rodrigo Pesántez Rodas


Hacer pocos días en la ciudad de Quito, se presentó en la colección Poesía Junta (CCE, 2008) la antología del poeta, catedrático, ensayista y difusor cultural Rodrigo Pesántez Rodas (Azogues, provincia del Cañar 1937) Es doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Guayaquil donde ejerce la cátedra de Estilística y Literatura Ecuatoriana en la Facultad de Letras. Ha dictado cursos sobre literatura en prestigiosas Universidades Norteamericanas. Ha publicado: El espantajo y el río, Jugando a la pájara pinta, Los silencios del bosque, Atando cabos, Viñas de Orfeo, entre otros libros. Su obra poética es a ratos desconocida, pero sin duda, merece ser más leída y difundida a nivel nacional.


La dulce furia

A veces tengo ganas
de que cruces a pie
mi sangre.
Que dejes en la orilla
tu ropa y la vergüenza.
Que te sumerjas
desnuda
hasta tocarme
el hueso
y el aliento.
Que te bañes así,
cojas mis peces
y en el ombligo lleves
como un collar
la furia
de mis dientes.


Indisciplina

Con este mismo cráneo
que se viste de pelos.
Con este mismo que usa
y se desusa
sentado en mi pescuezo.
Con este que soñó
en tener violines
y sólo consiguió
un divorcio
en Quito.
Con este que se para,
grita
y puja,
con este mismo
-digo-
habrán de verme
en el juicio final
muerto de risa.


Los paréntesis

Frente al espejo
mi alma
se afeita,
se pinta,
se pone los calzones
y estornuda.
Yo independiente de ella
me acomodo
los dientes,
me estiro las orejas
y afino la guitarra
de los sueños.

Juntos los dos
nos vamos agarrados de la vida:
ella con su bastón de plumas
y yo con este loro desplumado.


Los fantasmas

Nada nos pertenece.
Nada.
Soy,
somos
del pajar una aguja
y nadie nos encuentra
si nos buscan.
Somos casualidad y de repente
alguien tropieza,
nos tropieza
y damos
brillo apenas,
tan solo brillo
y nada más.
Después volvemos a ser
mar solitario,
jaula sin ave,
sombra sin palmera.
Volvemos a la ajena
incertidumbre,
a la poblada ciudad de los fantasmas.

Espejismo

Tú eres el aliento
y la mano y la flor de los espejos.
El augurio,
el cacto de mis dunas
y el agua que duerme en las tinajas
el camino del ave sobre el lienzo del día,
mi vaso de arcilla,
mi chicha de jora,
la más bella tarea elemental.


El paisaje

No entres. Aquí solo
la música y el viento.
Arriba Dios,
abajo yo en la cuerda floja
(entres líneas)
te quiero todavía.

Corre en el viento el mugido,
el balido
y no hay vacas ni ovejas
en mi pasto. Apenas Dios,
la música y el viento.
No hace falta que me hables.
Tu respuesta me llega
puntual
en todas las ventanas.


Las dos orillas


Qué harás ahora de nuevo
me preguntas.
Y yo:
la rueda al grano y masticando
la harina del recuerdo.
Y tú allá
entre los hilos tontos de un viento
que se aleja.

Cercano estuve al puente
donde mi agua y tu cauce se avistaron.
todo pudo pasar
y pasó todo,
menos los dos pasamos.

Tu orilla allá.
La mía acá.
Y el puente en la mitad de los asombros.

Comentarios

zoilita ha dicho que…
Soy admiradora de la poesia de Rodrigo pesántez Rodas.
Si fueran tan amable enviemen la poesia "Denario del amor sin retorno.
Gracias

Entradas populares de este blog

Los muertos siempre regresan del escritor Augusto Rodríguez

“Pirata viejo” de Santiago Páez

PorAugusto Rodríguez
Prolífico novelista
La primera vez que escuché y supe sobre la existencia de este autor ecuatoriano fue a través de sus cuentos de ciencia ficción del libro Profundoen la galaxia, donde un muy animado y estimado profesor y posteriormente amigo llamado Erwin Buendía (+) -tal vez uno de sus mejores lectores- nos narraba en un curso especial sobre ciencia ficción ecuatoriana e internacional, las peripecias de estos relatos. Sobre sus alcances, sus búsquedas y aciertos, y como de algun modo u otro, Santiago Páez (Quito, 1958), era ya un autor de culto y de incesantes lecturas en pequeños grupos de lectores alrededor del país. Desde ese entonces siempre tuve curiosidad por saber y por conocer un poco más sobre la literatura y la vida de este autor ecuatoriano tan enigmático. Ya al conocerlo posteriormente me doy cuenta que estamos a un gran escritor pero humilde y trabajador; un hombre sin poses, sin máscaras y sin “laureles” estúpidos, tan clásicos en nuestro país. A Sa…

Una nueva era de El Quirófano Ediciones

Hemos publicado cerca de cien libros. Ahora arrancamos con una nueva imagen y diseño. Publicaremos nuevamente lo mejor de lo anterior junto a novedades. Se viene una nueva era.