El Libro Negro de Augusto Rodríguez, Antología personal 2003-2013. Universidad Autónoma de Nuevo León, México 2014
Fervor tisular y otras fisuras Una de las verdades más conmovedoras que puede ofrecernos la poesía en el siglo XXI es que la escritura es también cuerpo. No sólo porque la acumulación de los borroneos sobre una página en blanco se acumulan de tal manera que crean una mónada que resiente de las ausencias, pasiones y deseos de un autor; sino en el sentido más orgánico de que se escribe desde nuestra condición concreta y física. Nuestra escritura es también el registro de nuestras condiciones de salud, nuestros gozos y placeres, nuestras dolencias. Es notable cómo la primacía del cuerpo como objeto, como sujeto a una escritura, toma forma en una parte de la poesía contemporánea. Dos ejemplos que vienen a cuento, inevitablemente, son el argentino Héctor Viel Temperley y la venezolana María Auxiliadora Álvarez. Desde una feliz escritura amorosa, pasando por una iluminación mística producto de la trepanación, hasta el padecimiento de una maternidad atormentada y un parto trau...