Ir al contenido principal

Excusas para exorcizarse a sí mismo


Por Alexis Cuzme

"Soy su herencia enferma, que asesinará sin piedad a sus verdugos"
Augusto Rodríguez

Matar a la bestia (Mantis editores, 2007) es el nuevo libro de Augusto Rodríguez que ha sido editado en México. Esta especie de antología (que en sí no recopila toda su obra poética hasta el momento escrita) recoge varios poemas de sus libros Mientras ella mata mosquitos, Animales salvajes, La bestia que me habita, Cantos contra un dinosaurio ebrio (que fue editado en España, y hace varios meses comenté) y un adelanto de su nuevo trabajo titulado El beso de los dementes, que es en suma el trabajo que más compete comentar, en vista de que de los otros poemarios ya tengo conceptos claros e individuales.El beso de los dementes -trabajo aún incompleto con el que se cierra el libro- es un adelanto que supera muchos de los otros trabajos de Rodríguez. Se trata de prosas poéticas escritas con madurez, seguridad y sobre todo denotando peso en cada oración que es un verso comprimiendo dolor y rabia.
Hay fuerza e intensidad en este adelanto que desde hace varios meses ya se podía leer en una revista virtual.Hay quienes dicen que el publicar demasiado no hace ningún bien a un autor, menos a un poeta. Quizás se tenga razón cuando se repite interminablemente la obra, pero no cuando a partir de una estética poética se logra traspasar los niveles a los que se creía había llegado el autor. Rodríguez no es un poeta repetitivo.
Tiene sus temas recurrentes porque son parte de su universo poético, en ellos transitan y habitan sus fantasmas -que en el fondo solamente es uno- a manera de grito, los cuales le es imposible dejar a un lado: su vida pertenece a ellos y ellos son su poesía.En El beso de los dementes encuentro una ligadura con su último libro Cantos contra un dinosaurio ebrio (por lo menos los fragmentos que aparecen así lo vinculan): el padre. No se trata de un canto paternalista de toques fúnebres, no. El padre y la muerte son excusas para exorcizarse a sí mismo. Es el látigo con el que se flagela una e interminables veces hasta sentir que la melancolía se vuelve materia prima sobre la cual escribir: “Te confieso, padre, que en ese lugar habita el poema que nunca escribiremos”. Más allá de que la obra poética de Rodríguez esté llegando a otros países de Latinoamérica y a Europa (España, sobre todo), es la obra de toda una generación de autores ecuatorianos menores de treinta (poetas y narradores) que va ganado terreno fuera de Ecuador, logrando arribar a lugares que hace mucho parecían imposibles.Desde este espacio felicito a Augusto por esta nueva obra, ahora toca esperar a que se publique en su totalidad El beso de los dementes, que seguro augurará excelentes comentarios de quienes comprueben el nivel a que el autor cada vez se afianza más.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los muertos siempre regresan del escritor Augusto Rodríguez

Velásquez & Velásquez Editores Colección Juvenalia, Serie Viva Quito, Ecuador, 2012   Por Santiago Páez Introducción Tal vez una de las caracterizaciones que podemos hacer del trabajo de un escritor es la de asegurar que su función en la sociedad y ante el mundo es la de devenir en un desapasionado relator de lo atroz. Hay escritores bonancibles e incluso algunos han redactado obras que alegran el espíritu y nos muestran el lado amable de las cosas. Y sus obras, sin dejar de merecer el respeto que debe otorgársele a toda producción humana, son menores, limitadas, no llegan a ser artísticas del todo. Es que esa tarea de reconciliarnos con el mundo no es la del arte, es la de los discursos memos de los medios de comunicación de masas: el cine de Hollywood, las telenovelas mexicanas o la música pop. El arte, el verdadero, está para que a partir de su apropiación, de su lectura, los humanos construyamos, en nuestras mentes, una simulación lúcida del mund...

“Pirata viejo” de Santiago Páez

Por Augusto Rodríguez Prolífico novelista La primera vez que escuché y supe sobre la existencia de este autor ecuatoriano fue a través de sus cuentos de ciencia ficción del libro Profundo en la galaxia , donde un muy animado y estimado profesor y posteriormente amigo llamado Erwin Buendía (+) -tal vez uno de sus mejores lectores- nos narraba en un curso especial sobre ciencia ficción ecuatoriana e internacional, las peripecias de estos relatos. Sobre sus alcances, sus búsquedas y aciertos, y como de algun modo u otro, Santiago Páez (Quito, 1958), era ya un autor de culto y de incesantes lecturas en pequeños grupos de lectores alrededor del país. Desde ese entonces siempre tuve curiosidad por saber y por conocer un poco más sobre la literatura y la vida de este autor ecuatoriano tan enigmático. Ya al conocerlo posteriormente me doy cuenta que estamos a un gran escritor pero humilde y trabajador; un hombre sin poses, sin máscaras y sin “laureles” estúpidos, t...

Los ganadores del concurso Ileana Espinel

Encuentros gratos entre los poetas, lecturas de sus creación literaria, lanzamiento de obras y reflexiones sobre el legado de la poeta guayaquileña Ileana Espinel fueron los matices de este festival, cuyo concurso de poesía obtuvo una destacada participación de obras de diferentes puntos del país. La obra ganadora se hizo acreedora a US$500. Citamos el veredicto del jurado, compuesto por los poetas Fernando Cazón Vera, Sonia Manzano Vela y Siomara España. "En la ciudad de Guayaquil, reunidos los jurados del I Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño 2008 , organizado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Guayas y el grupo cultural Buseta de papel, luego de analizar los trabajos enviados al certamen, se decidió otorgar el Premio Único, al conjunto de poemas titulado “Isadora”, firmado con el seudónimo Ed Kemper; en mérito a las imágenes, al ritmo y a la musicalidad de estos textos, y al buen uso de un personaje de ficción, creando unos versos altamente logrados ...