jueves, 28 de febrero de 2008

Reseña de la revista El Quirófano 4


Por Paolo Astorga
Revista Remolinos de Perú

Una vez más nos llega a nuestra redacción la audaz revista El Quirófano, editada por el poeta Augusto Rodríguez en la ciudad de Guayaquil, en esta su cuarta edición nos entrega abundante poesía, como por ejemplo la poesía de Carolina Patiño (Guayaquil, Ecuador 1987-2007), de la cual próximamente se editará un libro póstumo con sus poemas, donde el yo poético estarán presentes el dolor, la locura, la infancia y el suicidio.
También en este número podemos encontrar una intensa entrevista al poeta ecuatoriano Xavier Oquendo, un testimonial, sobre José Watanabe que lleva por título “José Watanabe y Yo” escrita por Aleyda Quevedo Rojas.
No podemos terminar esta breve reseña sin antes mencionar la muestra de poesía joven mexicana la cual nos hace contemplar la muy buena salud con la que se encuentra la poesía en el país de México en estos últimos tiempos.
Sin duda, El Quirófano, es una de esas publicaciones indispensables y excitantes, no sólo por su formato agradable, sino también por la audacia de sus artículos y gran valentía con la que nos sigue entregando sus letras.

http://es.geocities.com/revista_remolinos/index_p93.htm

miércoles, 27 de febrero de 2008

Novelistas ecuatorianos escriben del sueño al desencanto político


Por Gilberto Lopes gclopes@racsa.co.cr

Acunada en el seno del volcán Pichincha, parece inevitable comparar: la ciudad de Quito está enclaustrada en su valle, como San José está en el suyo. Guayasamín veía la ciudad arropada de colores, y la pintó verde, blanca, azul, roja, negra. Pero se trataba, más bien, de estados de espíritu, aunque no se puede descartar el color de las estaciones, que van iluminando la ciudad con tonos diversos. La diferencia es que Quito es andina, y eso tiene que ver con una herencia indígena de la que carece San José, así como sus noches, más frescas que las nuestras, después de haber vivido, en un solo día, una pincelada de cada estación.
Lloviznaba, mientras recorríamos sus calles, subíamos sus cerros, la mirábamos con una inevitable sensación de caminar por una familiar ciudad desconocida.
¿Cómo asomarse también a su literatura? ¿Por dónde comenzar? ¿Qué se publicaciones recientes se encuentran en las librerías de Quito?
Desencanto en Poso Wells. Quizás lo más reciente sea Poso Wells, de Gabriela Alemán, una quiteña nacida en Río de Janeiro. Ella cumplirá 40 años y tiene ya una trayectoria reconocida en la literatura ecuatoriana. Poso Wells es su segunda novela y se presentó en Ecuador en octubre.
El año pasado, Alemán participó en la reunión, celebrada en Bogotá, de 39 autores latinoamericanos menores de 39 años, parte de lo que, de más nuevo y mejor, se está publicando en la región.
“Una sátira”, dice ella, en reciente entrevista, para explicar su novela, ubicada en los barrios marginales de Guayaquil, pero cuyo escenario es, en realidad, una caricatura del submundo de la política, resumida en el divertido capítulo inicial titulado “El candi-dato”. “Quería inicialmente que el libro saliera como un folletín, y para que esto funcionase debía existir un deliberado intento por crear suspenso”, explica.
El resultado de la novela es algo disparejo. Gabriela Alemán construye una trama en la que se combinan, con cierta tensión, temas como la desaparición de mujeres en medio de un laberinto de túneles subterráneos que recorren la ciudad; la mezcla de corrupción, política y negocios, que mantienen en vilo al lector hasta algo más de media novela. Es en el desenlace, en los dos capítulos finales (de los tres que tiene la obra) donde esa tensión se diluye, se pierde algo del ritmo que nos mantenía atrapados mientras se describía el escenario.
Gabriela Alemán precisa una de las razones por las que escribió Poso Wells: “Como varios cientos de miles de ecuatorianos, estaba cansada, de la manera en la que el discurso de la crónica roja se ha filtrado en toda narración de la realidad. Ese discurso se alimenta de la escena del crimen y después desaparece. En la isla Trinitaria en Guayaquil, en la Jaime Roldós, el Comité del Pueblo en Quito, ¿solo se experimenta la muerte, el odio, la droga, la venganza? ¿Nadie vive, ríe, aprende, sueña, desea, crea, también en esos barrios?”.
Son los personajes rebeldes, los que se niegan a aceptar la arbitrariedad y el abuso del poder, los que dan vida a esa otra cara de la realidad; los que, de algún modo, sobreviven a la catástrofe.
Poso Wells, metáfora de la novela En el país de los ciegos , que H. G. Wells sitúa en Ecuador, fue recibida con una crítica mixta, que destaca su “prosa ágil”, sin dejar de señalar que “no es una novela que conmueva o apasione”.
La alucinación en El hacha enterrada. Si Alemán representa una nueva generación, Iván Oñate (de 60 años) es la generación intermedia. Sus cuentos, se publicaron originalmente en 1987 bajo el título El hacha enterrada y llevan ya siete ediciones. Ciertamente, son mucho más lúdicos e incursionan casi siempre con gran acierto en el terreno de los sueños, donde las cosas no son lo que parecen.
De los ocho cuentos que lo integran, ninguno atrapa tanto como “La media estocada”, una melancólica conversación en un bar, en la que Manolo, el “torero”, y su mozo de estoques, reconstruyen sus patéticas presentaciones por los pueblos del interior, hasta construir un escenario desolador que los amigos deshilvanan en medio de unos tragos de mala muerte.
Sin embargo, Oñate no afloja la tensión, muy lograda en todos los cuentos (salvo en uno, “Por entre los árboles”, confuso). Notables resultan “En el límite” y “La fiel literatura”, en los que se va construyendo paulatinamente lo equívoco de la situación, que conduce a desenlaces inesperados.
Oñate juega con maestría en el terreno impreciso en el que se traslapan el sueño y la realidad, dejando al lector el espacio necesario para aportar a la historia con su propia imaginación. “Libro emblemático de una de las voces más originales de la literatura ecuatoriana”, dijeron algunos críticos. Oñate tiene también una vasta obra, sobre todo de cuento y poesía.
Concierto de sombras. Este recorrido se cierra con Concierto de sombras, de Alicia Yáñez Cossío (79), una de las escritoras más reconocidas del Ecuador. Publicado en el 2004, Concierto de sombras es una especie de libro de memorias, en el que los recuerdos se hilvanan mientras se viaja de Miami a Quito en un vuelo en el que la narradora encuentra a un viejo amigo de la infancia, transformado en un diplomático presuntuoso, que ha perdido todo el encanto de la juventud.
Escrito en tercera persona, el relato hace un recorrido por el mundo del Quito de hace algo más de medio siglo, poblado de personajes cargados de un catolicismo antiguo, paño de fondo de toda la vida social. En todo caso, no es la obra principal de la escritora, quien en estos días acaba de publicar otra novela. Alicia Yánez ha escrito más novelas que cualquier otro ecuatoriano.
Tres propuestas, de tres generaciones distintas, nos ofrecen un panorama de una literatura desconocida en San José, pese a la cercanía geográfica y a la hermandad del paisaje.

(Fuente: nacion.com /Áncora/ Costa Rica)
http://www.nacion.com/ancora/2008/febrero/03/ancora1402860.html

martes, 26 de febrero de 2008

Ya circula la revista El Quirófano 5


Ya está circulando el nuevo ejemplar de la revista sobre arte y Literatura El Quirófano número 5. Entre los temas que trae esta edición se encuentran: Una entrevista al poeta y dramaturgo quiteño Bruno Sáenz Andrade; el cuento Inbox de Juan Fernando Andrade; el artículo Borges: el impostor inverosímil de Iván Oñate; la poesía de cinco jóvenes poetas chilenos; Poesía de Carlos Vallejo, premio de poesía Aurelio Espinoza Pólit, etc.

Esperamos que la disfruten.

Lugares de venta:
Librerías Científica y La Librería del Malecón (Guayaquil)
Libri Mundi (Quito)

lunes, 18 de febrero de 2008

Entrevista a José Eugenio Sánchez


Por Augusto Rodríguez

Nació en Guadalajara, México, en 1965. Actualmente radica en Monterrey. Ha publicado El mar es un espejismo del cielo, 1990; Tentativa de un sax a medianoche, 1992; El azar es un padrote 1998; Physical Graffiti 1998 y La felicidad es una pistola caliente 2004.

José Eugenio, ¿cuándo y por qué empiezas a escribir poesía?

me es desconocido el momento en que empiezo a escribir y tampoco supe por qué lo hice: cuando era muy chico a muchos les dije que quería ser escritor y a otros les dije que arquitecto ingeniero futbolista piloto: lo primero que escribí pudo haber sido unas canciones para una banda que ensayó mucho y nunca tocó o un diario donde relaté cosas que nunca hice en lugares donde nunca estuve: probablemente era una cuestión por registar mi “cualidad” involuntaria por imaginar: lo de las publicaciones sucedió totalmente circunstancial por sugerencias de mis amigos

¿Qué poetas son tus referentes o tus autores de cabecera?

han sido muchos y en diferentes épocas de mi vida: me gustan blake ginsberg paz sheppard borges peret apollinaire joyce bob dylan y leonard cohen

He leído tu poemario Physical Graffiti. ¿Cuéntame de este trabajo poético?

ese libro lo escribí en una época muy padre: se estaban desplomando ante mí todos los conceptos formales de técnica postura tono actitud que dictaban los teóricos: escribía y reescribía con mucha alegría y terminaba de escribir antes de ir a la cama

Hablemos de tus posteriores libros ¿Qué rumbos han tomado?

la felicidad es una pistola caliente (visor 2004) es otro pedazo de lo que pretendo escribir: a mí me gusta como espectador que la poesía trascienda los límites del libro y se desenfoque al autor y poder rescribir entre líneas: supongo que el lector puede jugar a eso con este libro: me gusta que la poesía tenga otras posibilidades como el video la postal el performance la danza etcétera: y eso ha sido también parte del proceso de este libro: hacer textos para otros lenguajes

Veo que en tu poesía circula en las aguas del humor y la ironía, ¿qué es para ti el humor?

el zapato puesto al revés

Hablando con un poeta que escribía desde el humor, me decía que él no volvió a escribir en esa línea, porque el humor se agota, ¿qué piensas de esto?

no pienso que sea una línea no creo que sea una fórmula y no sospecho cómo se hace el humor: a mí me encantan las obras que tienen sentido del humor: desde un cuadro hasta una coreografía desde un eje vial hasta una hamburguesa: realmente yo no pienso que soy un humorista: soy cínico y mala onda pero al parecer los demás lo ven como un chiste: la historia es humor el paso del tiempo la política la evolución la fotosíntesis: todo es cruelmente humorístico: pero sí: las buenas bromas son menos que las malas

Si tuvieras que dar un mapa poético actual para tratar de entender los procesos y la poesía contemporánea de tu país, ¿quiénes serían y por qué?

me gustaría creer que octavio paz y jaime sabines y otros marcaron una división estética generacional: y que se crearon lenguajes convergentes entre estas líneas poéticas: los actuales poetas disfrutamos métodos de promoción apoyo y publicación más efectivos que las generaciones anteriores y esto ha hecho que proliferen proyectos poéticos de todos los niveles en los distintos puntos de los casi 2 000 000 de kilómetros cuadrados que tiene el país: los antologadores de nuestra reciente poesía no coinciden en algunos autores pero coinciden en que hay distintas corrientes y puntos de vista del poema incluyendo a las minorías de seguidores de las poéticas tradicionales: y hay quienes aseguran que no hemos aportado nada desde hace 100 años a las letras mexicanas: sería muy complicado nombrar a las figuras y referencias de la poesía mexicana sin excluir a los que siempre se han nombrado o excluido: pero actualmente hay una buena cantidad de autores mucho más jóvenes que se irán agregando a esa lista y están escribiendo la obra: el país está viviendo la resaca de haberle suspendido la evolución al partido del gobierno para construir otro: tarde que temprano vendrán momentos que desestabilizarán a la ideología y/o la economía de la sociedad y quizá podamos dibujar a partir de eso una línea generacional para evaluar el momento actual

¿Qué conoces de la literatura ecuatoriana?

poco edwin madrid y iván oñate

He escuchado en numerosas ocasiones de que supuestamente la poesía solo la leen y la consumen los mismos poetas, ¿crees que es así? ¿Cómo crear mecanismos para que la poesía llegue a otros sectores de la sociedad, pero sin que pierda su parte radical o subversiva?

bueno ya se hace y hay niveles y calidades en canciones tarjetas galletas slogans promocionales: imagino que quieres referirte a la alta calidad: conozco mucha gente que lee poesía: creo que los editores son cómodos si tienen un autor que sea muy conocido o con capacidad para influir o divertir a los enamorados al empleado la secretaria el locutor el estudiante o el consumidor no habitual de poemarios: cuando el libro se vende solo en un estante de la librería o de un centro comercial sin publicidad hacen a los editores muy felices: creo que el producto de la poesía (sea libro audio poster etc) puede ser un objeto comercial pero el hecho de que no lo sea lo convierte en un objeto peligroso y eso me emociona: el que sea una apuesta rebelde y orgánica y material hace que la poesía se escabulla de algunas personas

¿Actualmente en qué proyectos literarios está José Eugenio Sánchez?

en muchos: estoy traduciendo a uno de mis ídolos gringos: sigo con espectáculos poéticos que incluyen música danza teatro instalación video y recital y son como shows de bar o cuasiconciertos de rock o música electrónica o películas con locutor o recitales hilarantes etc: escribo un par de colecciones en donde se amplían mis parámetros de mis trabajos anteriores como el underclown y ahora me involucro en el género de lo narco para normal: yo escribo acerca de mis héroes y mis referencias son casi siempre las mismas:


de pronto new york se quedó sin joseph brodsky

a ana y el mostro

pasan las risotadas de un carro antiguoun tipo tembloroso te ofrece lo que quieras las prostitutas en abrigo se cubren el viento entre ellasunos uniformados salen de un bar completamente ebriosun vagabundo extiende la manoal final de la calle se enciende la torteade una patrulla de policía que despacito vira hacia la derechauna pareja sale del teatrodos negros conversany en el aparador de enfrentecuelgan silenciosasun par de medias de sedaque parecen ser más imprescindibles que nosotros

tom petty y yo dedicamos a mary jane’s last dance

a esa mujer que Miguel ángel dejó enterrada por la prisa
a esa gata caliente de pezones de gomita de mandarina
a esa estrofa danzante
que al meterle la mano en el sexo le sale un conejo

carta de un suicida

no fue el dardo que dio en el centro
tampoco el veneno ni la mariposa que traía en la punta
no fue un golpe de suerte
quizá un poco de paciencia y claro
un blanco débil
no se culpe a esta mujer de haberme volado la cabeza
de traer hasta mis labios la canción de su cintura
no se le tome venganza
no se me tome cariño
tampoco la detengan es su descarnizada pasión al desnudarse
sólo prendan las velas
súbanle a la música
que no falte queso ni vino
en invierno
las catástrofes requieren sutileza
hoy el asunto es otro: como confiar en el azar si es un padrote

martes, 12 de febrero de 2008

Versos de un joven poeta mexicano


Fernando Carrera (1983, Guadalajara, México) Mención honorífica en el Premio Nal. de Poesía Efraín Huerta 2006.Ganador del certamen de poesía “Letrario” 2006 organizado por la Universidad de Guadalajara, México. Mención honorífica en el tercer Certamen Internacional de poesía y narrativa breve, Buenos Aires, Arg. 2003, siendo sus textos publicados en la antología “Mundo Poético” de los mejores trabajos del certamen. Es autor del poemario “Expresión de fuego” Mantis Editores, 2007. Fundador del suplemento literario “Palabral” de la Universidad del Valle de Atemajac (Univa). Publicado en la antología de la poesía jalisciense contemporánea “Poesía viva de Jalisco” que editó el CONACULTA y la Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco, México. Publica en diversos medios impresos y electrónicos a nivel nacional e internacional. Ha sido invitado a dar lecturas en diversos encuentros de escritores, foros culturales y académicos del país.



ESTANQUE CON MUJER


Escribo tu nombre como quien traza coordenadas de un lugar inexistente: cuelgan los fonemas de una imagen y la imagen del tacto: memoria de las manos, aprendizaje de peces en el tiempo de la carne: universo destinado a consumirse

: contracción de la memoria al paso del río transparente: se abre la caja china hasta alcanzar la infinita, la imposible: se funde la distancia entre las células del pensamiento, sus moléculas se mueven lentas, se aletargan: la memoria es un caldo espeso, cada vez más homogéneo e indiferente

—todas las piedras ya reposan en el fondo—

: todo lo que es baila en el mismo (víbora víbora de la) mar: escribo tu nombre que cada vez es más letras / polvo que presume ser palabra en la punta de la lengua, luz que salta y se despeña
Un niño asoma en la arboleda: llueve, el cielo cae del cielo: todo se rinde ante la grave idea del que piensa este paisaje, todo se sabe el efecto de una misma causa, las ideas se licúan en la idea, todo nada todo: el anciano asoma en la arboleda, sólo se distingue un cuerpo de mujer en el espejo.

DUALIDAD


a
Óscar de Pablo


En el centro de la flama
palabra y caricia
forman un silencio

En el centro del silencio
la palabra
es caricia que arde

En el centro del concepto
caracol y pájaro
forman un movimiento

En el centro del movimiento
el pájaro es concepto
caracol en el instante

En el centro
blanco y negro funden
una sola transparencia



Niebla.
Niebla.
Blanco. En el azul del tiempo una mancha blanca. No nieva, niebla en la montaña sorprendida, en tu cuerpo blanco el azul se estira, se mueve, en el rojo nieve. Niebla. Sopla la carne encendida, un mundo por tus poros sopla. Aire, quema la memoria, bajo el paso de las manos un recuerdo se incendia. El instante es aire, se desviste el tiempo entre las manos. Nieva, fuego blanco
Plenitud de la carne en la visión quieta, detenida en el ojo ávido. No existes, eres más allá de lo existente, quemas, qué más: fuego, llama el espíritu, llama la cabellera, tu voz. Sin decir nada eres astro. Se consume la estrella en su propio deseo, nieve blanca o explosión Niebla Densa entre mis manos que te piensan. Pensamiento de lo que no piensa. Deseo, blanco pensar del rojo. Llama de voces milenarias, hoguera del espacio transparente.



(de libro “Expresión de fuego” Mantis Editores 2007)


Ausencia de quién


La sal de mis palabras / la palabra que nombra lo que el mar entrega a mares
La voz que clama al firmamento por rumbo y norte / por una grieta de luz por la señal
Y el signo Muchacha que llenas el sur / se tuerce la brújula al renombre de tu boca

La palabra echa espuma al tiempo que se reciclan las metáforas / puertos de mis ansias
La esperanza árbol blanco de frutos plateados
La piel y el paraíso que flotan en el momento / aliento de aquella donde el tacto sueña

Vienen los tangos de la infancia alcohólico de sus nostalgias el abuelo / llama
Abuelo sol / allá en la lejanía será otro sur otra copa donde brindaremos al daño
Al tiempo que nos bebemos todo el tiempo / todo el vino de reconocerse

Pero vienen los aires y el perfume donde besos como pájaros cantan / explosión
Un reventarse sin límites se colma de lejanías entre las líneas de la mano
Así la voz que te invoca y que siembra de lenguaje el vacío / el silencio

sueña…


But how can you think and speak at the same time? (…)
That would be a blessed place to be: where you are

Samuel Beckett



Mira mis manos detrás de estas letras. Mira este material estas piedras que son manos. Un instrumento me basta para que la serpiente que rodea tu cuerpo gire el árbol de otro cuerpo, otras palabras que son el pensamiento: que ahora te recorren, te penetran ahora mar que no cesa / el silencio

cubre todo. Prosiguen mis brazos, aleteo en el agua más sagrada, la búsqueda, cartografía de sangre y olor (manjar de las horas que no se nombran) que danzan, se deleitan en sí, detrás de estas (otras) palabras que obstruyen cuando no son tacto, cuando los sonidos no se consumen, no se dispersan en el silencio que es tu cuerpo recostado: desnudez de luz ante el absurdo de lo que se dice ¿Dónde estás? ─Lugar bendito en la podredumbre, ese espacio de nada que tu piel justifica, palpa, siembra de posibilidades, donde la vida, lo que busca y anhela, pueda renacer / ya

mis palabras y lo que nada detrás de ellas buscan

jueves, 7 de febrero de 2008

90 poetas del mundo en Nicaragua, 2 por Ecuador


Nicaragua, la tierra de Rubén Darío, Joaquín Pasos, José Coronel Urtecho, Ernesto Cardenal y Geoconda Belli, enormes escritores universales, celebra del 11 al 17 de febrero 2008 la IV edición del Festival Internacional de Poesía de Granada, en homenaje al importante poeta Salomón de la Selva.

Para representar al Ecuador en este evento de las letras internacionales, nada mejor que la poesía y la presencia de dos voces de distintas generaciones de la literatura ecuatoriana: la poeta y periodista Aleyda Quevedo Rojas y del poeta Humberto Vinueza.

90 poetas de 33 países del mundo compartirán su poesía en diversos escenarios de la mítica ciudad de Granada y otras ciudades del país centroamericano, rodeadas por el gran Lago de Nicaragua. Aleyda Quevedo Rojas tiene publicados 5 libros de poesía, es Premio Nacional de Poesía “Jorge Carrera Andrade”, algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, hebreo, portugués y alemán; mantiene 3 libros inéditos. En mayo de este año Quevedo Rojas presentará en Caracas-Venezuela la Antología de Poesía Ecuatoriana: 13 poetas de los 70´s, un trabajo que preparó para la editorial “El perro y la rana” y que circulará en varios países de Latinoamérica.

Este año el IV Festival Internacional de Poesía de Nicaragua reunirá importantes voces de la poesía contemporánea como:
Luis García Montero y Luis Antonio de Villena de España; Diana Belessi de Argentina; Yolanda Pantín de Venezuela; Rafael Courtoisie de Uruguay; Arturo Corcuera de Perú; Ledo Ivo de Brasil; Verónica Zondeck y Manuel Silva de Chile; Raúl Henao de Colombia; Oswaldo Sauma de Costa Rica, José Vicente Anaya y Marco Antonio Campos de México, Eduardo Mitre de Bolivia; Luke Davies de Australia; Casimiro de Brito de Portugal; Marianne Larsen de Dinamarca; Stheven White de Estados Unidos; Vincent Woods de Irlanda; Nial Binns de Reino Unido, Geoconda Belli de Nicaragua, entre otros.
http://www.festivalpoesianicaragua.org.ni/


*Fotografía de Aleyda Quevedo Rojas: Jorge Vinueza.

viernes, 1 de febrero de 2008

Te suicida, Una versión demasiado humana de Carolina Patiño



Por Fernando Nieto Cadena

Hace apenas dos años atrás tuve noticias de Carolina Patiño. Sus poemas venían en una antología de poetas jóvenes ecuatorianos que Fernando Itúrburu presentaba y seleccionaba. Los intermediarios eran los integrantes del grupo Buseta de Papel de Guayaquil. A partir de eso mantengo una correspondencia más o menos constante con Augusto Rodríguez y a través de él recibo noticias de lo que hace el grupo y uno que otro acontecer del quehacer literario nativo.
Los poemas leídos de Carolina me llamaron la atención. Primero por la edad, dieciocho años, después por los textos en sí. Finalmente el interés se centró en sus versos que me hicieron abrigar esperanzas de que más allá de la maldición gitana de los promesismos que los solapadores de oficio perpetran al presentar a un poeta primerizo, podíamos encontrarnos a la vuelta de unos años de intensificación formativa, descubrimiento y hallazgo de una pertinaz experimentación de lenguaje, con una poeta que la literatura ecuatoriana desde hace mucho tiempo reclama, una poeta que tenga la misma trascendencia de lo alcanzado y trascendido por más de un poeta nacional a lo largo del siglo veinte (todo esto al margen y sin entrar en burdas comparaciones ni en bizantinas discusiones sobre lo hecho o deshecho por los y las poetas del Ecuador en el pasado).
Tengo en las manos el que hubiera sido su segundo poemario, Te suicida. Aún no asimilo su título porque inicialmente me hizo pensar en otra posible intención. Desconfío mucho de premoniciones, presentimientos, sobre todo si se refieren al pasado, cuando uno encuentra lo obvio que antes no aparecía y que es evidente, como se dice por estos costillares del golfo de México, a toro pasado. En estos textos el rastreador de evidencias demostrará que todo ya estaba anunciado, que en su sentido real estos poemas son un apocalipsis, una revelación del devenir. Si se quiere mantener el ludismo analógico, son un apocalipsis minimalista.
La ficcionalidad de la literatura nos confronta en este poemario con su testimonialidad más oculta, el discurso expresaba no sólo lo que sugería sino lo que simple y llanamente mostraba a ras de piel. El yo que nos habla es un yo necesitado de vida, de una vida que se le estaba agotando y agostando inexorablemente sin que nadie pueda hacer algo para evitarlo.
Hoy es fácil aunque doloroso decirlo, en Te Suicida se entreleen tormentas interiores, para decirlo con uno de los tantos lugares comunes con que el lugar común disfraza su impericia para testimoniar los colapsos existenciales. En los versos de Carolina, apenas arribada a los veinte años, hay una conciencia de sí misma que confirma la conseja nietzscheana de lo demasiado humano que podemos llegar a ser los poetas aunque no estemos preparados o dispuestos para asumirlo y soportarlo.
El mejor recuerdo, la mejor memoria que podemos guardar de ella es leerla. Compartir su voz en desasosiego que nos restriega la intensidad de su insaciable amor por la vida, amor que la condujo a la prueba mayor para no comprometerse con nuestra diaria desintegración y descomposición de la muerte que vivimos tan desolada y convulsivamente. Que su precoz adiós no haya sido en vano.

Villahermosa, Tabasco, México, agosto 2007