lunes, 22 de octubre de 2007

Versos de un joven poeta peruano


Paul Guillén (Ica, 1976). Estudió literatura en la Universidad de San Marcos. Publicó los libros de poemas: La muerte del hombre amarrillo (2004, 2005 y 2007) y La transformación de los metales (2005). Realizó la antología 33 poetas del 70 (2005). También, ha publicado ensayos y entrevistas sobre los poetas César Moro, Emilio Adolfo Westphalen, Juan Ojeda, Enrique Verástegui, Jorge Pimentel, Vladimir Herrera, José Morales Saravia, Roberto Echavarren, Oswaldo Roses, Maurizio Medo, Francis Ponge, OULIPO, entre otros. Actualmente, forma parte del consejo editorial de El billar de Lucrecia (México) y dirige, junto a Edgar Saavedra, la revista virtual Sol negro (www.sol-negro.tk).

LA TRANSFORMACIÓN DE LOS METALES


i

Cuadrados eternos circulares

Formas que no puedes tener

pero que presientes la pureza

y cómo desciende a los ojos

una gama de amianto

roquedales exhaustos

de amalgamas

rocas perpetuas

en donde el tiempo

ha grabado el paso de los años

y sientes

que no puedes salir de ese hoyo

y refulgir junto a tu conciencia

en un médano tenuemente delineado

y solo falúas o musgo

te acompañan en tu soledad

es tan extraño

estar debajo de los dioses

y ver pasar los ciclos

y las estaciones

o como prefieras llamar a esta desgracia

ni verdura ni albura verías aquí

ni frescura de rosa de mayo

cuando esperas la hora final

y sientes tus órganos menos pesados

y tu conciencia se expande

y se repliega con anillos formas

y colores novas nebulosas

un olor a vientre materno

y a Virgen

y al primer aire que se transforma

en ausencia de dioses

un mundo acuático

que es el tránsito hacia la rosa negra

un levantamiento de los ojos

hacia dios

y un desfallecimiento

de tu proporción angélica

luego,

uno encuentra

tan abajo

de los dioses

uno encuentra

formas purísimas

arrayanes fuliginosos

y helados

Cuadrados negros desiguales

refulgiendo en tu conciencia

ii

...y el cadalso de los muertos tan arriba de los dioses

sólo marcas de lo que alguna vez fuimos o consumimos

y también llagas hechas para nuestra gloria

¿acaso crees que podrías correr mi misma suerte?

cuando se es inconstante se puede esperar la muerte acurrucado en su prisión

y no respirar volver atrás

y darse cuenta del final

pero es el retorno el que aleja esas tristes emociones

tan añejas del suelo

y mis dedos sienten la dureza de la piedra

y solo respondo

por los otros presos

por sus orbitas desorbitadas

que giran

más que una aureola boreal

Hijo del Cosmos

dinos si en verdad habitas aquí

o si tal vez para nada oramos en tu nombre

o si tal vez no perdemos la esperanza

de ver algún día un hilillo de luz tan tenue

que nos haga imaginar la vía láctea —una nebulosa dirías

pero acaso es cierto todo esto

¿cómo podría saberlo?

y me llago en albricias

pues el espanto arremete férreamente contra mí

y no hay estulticia que aguante mis llagas

porque podrías haber curado tus heridas

pero has preferido vivir y pensar en el Hijo y en Tu Madre

Principia ethica

las leyes de la mente son equidistantes al acimut más áureo del sol Barbaroi fue el vestigio de la urbe silente & los mares juntos sin raptos y sin Palinuro —no ritos órficos— sin la creencia absurda del descenso rompes todo concepto de velocidad odio cuerpo que no sientes tus escamas que es como fundar una nueva ciencia de la percepción que pretenda borrar los contornos corporales & el miedo fluido hacia el summum bonum el arcontado de todos los momentos siderales & estomacales y ése debería ser el mayor placer tantas rimas que producen el zumbido trovadoresco semejante a la cola de un cometa o a los labios de la dolce vitta invención de un serventesio o un nomo ir por las calles tristes de La Colmena durante la noche y conversar de los Katharos & las mejores putas Languedoc fue un paraíso de los ebúrneos cielos su tramo final no impele a que algún albigense se extravíe en sus contornos si estoy muerto en Milán, mi cama es menos trágica que las serpientes del mío aire muerto totalmente menesterosos y llenos de enfermedades nos disponemos a emprender la travesía hacia el punto de la rueda los reinos de

Aquitania & Cnosos confían en nosotros mecenas & hedonismo/ orgías

sí,

tal vez pasadas las centurias nuestros pliegos sean la comprobación del conocimiento fragmentario del cielo como una cabeza derruida estalactitas de por medio salitre resinoso más que un aborto en la sementera del aquelarre pórtico de un eón más vital que los pies de una japonesa vale más que mil palabras/ todas. no se escribe se inscribe sin poema ni poeta y tan siquiera poesía bardo de barba blanca sin noción del reflexiólogo que habita en ti y de la posición equidistante del cerebelo con Aurora Borealis daguerrotipo cruzado al oriente & occidente como si nada hubiera cambiado y el precio de la moneda sería menor que el placer ansiamos:

Vuelta y no final

Ninguna gota queda ya del mar

Aquí empieza el canto nada eterno

y la Historia que oscila entre la mente y el motor

Nada eterno como el mundo mi Artificio

Así desnudos los ebrios los inmortales

recogen con sus manos este mundo el pequeño el grande

Un punto sin espacio

para el Ying y el Yang

El yo esencial se abre paso

entre el instinto y el noúmeno

Así este mundo permanece el pequeño el grande el yo esencial

y fue en la batalla cuando escuchamos la humanidad las ruedas oxidadas de la máquina los jeroglíficos extraviados del nonato la música acuática del alcohol los signos para los reales fuegos de artificio en esta galaxia o en cualquier otra Marco Valerio fue el proscriptor más moderno & rústico de las antiguallas creó un método que acaba con el dolor & el arrepentimiento & los celos conocido en las cortes como reflexión difusa y en los monasterios como la tortura del cazador que consiste en amarrar las manos al cubilete, sacar el corazón y arrojarlo a las aves de presa perceptible por otros medios y también por los de la ponzoña: Apolónida, querido guerrero, insulta!


(De La Transformación de Los Metales)


3 comentarios:

Calú dijo...

Y por qué no mejor escribes algo de las muchas palabras que decí a diario Nacho?
Me reiría ene
algo así como un Sieg Heil mein Kameraden!
Jaja nos vemos !

maurizio medo dijo...

Qué duda, Paul Guillén es uno de los poetas peruanos más interesantes de los últimos años. Luego de haber leído "La transformación de los metales" esperamos la aparición del volumen "Historia secreta....". Ojalá que pronto.

El quirófano dijo...

Calú no se entiende tu comentario. Maurizio, concuerdo contigo, Paul Guillén es de los poetas más interesantes de los últimos años. Esperaremos conocer su nuevo poemario.

Un saludo fraternal,

A. R.