lunes, 1 de octubre de 2007

Versos de una joven poeta chilena


Mili Valdés. Nació en la localidad de San Pablo, X región, Chile. Actualmente con 22 años. Ha participado de proyectos poéticos, recitales de poesía y sus trabajos se incluyen en la antología "Intramuros" en el 2005. Actualmente es estudiante de trabajo social de la Universidad Central de Chile. Y miembro del grupo de gestión cultural, "Cultura a la Vena".

FORMAS DE AMARTE

Tenme aquí,
entreabierta.
Con un mapa- clítoris
que despega desde el sueño.
A pocos pasos,
estaremos vientre y útero
desfalleciendo por ti.
Mi mano y la secuencia
orgásmica que se disuelve
en parafragmentos.

No temas, amor
de friccionar hasta el fuego
de inyectar sobre las heridas
un doble espectáculo circular.
Porque dejadas las ciegas células
aprendo de un lenguaje absurdo y doloroso.

Comemos fondos de mundo,
ciudades elípticas.
Cuando ardemos,
destinamos las ganas del llanto
sobre la terrible memoria solitaria
poseídos abruptamente por el desplome
anticiclico.

Sorteamos certezas
y no es azar.

Algo incrusta sobre nosotros,
apoderándose del silencio.

Me corto de amor
me ciego,
como una puta diestra
que aprende a escribir sutura.

VOLCÁNICA

Hoy soy menos volcánica.
La rigidez me inmaterializa.
Dejo caer sobre mí la probabilidad
de emerger sobre la debilidad.
De rasgar las heridas,
profundamente sobre la ceniza.
Es una lastima,
que me solicites hoy,
cuando estoy menos oportuna.
Menos gata.
Mas actriz.
Hoy, que me enfermo por ser inocente
que ruge la voz solitaria,
dentro de la cerradura.

Tengo ganas de huir
de tragar el síntoma.
De espaciarme sobre el aire
con la cobardía.

Hasta que vuelvas,
perseguiré tu forma ambigua.
Las palabras nauseabundas,
las que hieren desbordadas
las que no cicatrizan.
Fingiré una voz,
para hablar de amor.
Sonrisas infiltradas,
dentro del espejo.

Porque,
desde tu realidad quiero partirme honda
hoy, quiero neutralizar la boca hundida
destruirme con el temor,
para no sentir que el adentro,
te mata con la furia del descaro
sin naufragar.

DEVASTACIONES

Persistiré en una finitud
ciegamente
Como una mujer infantil,
convulsionada por el apetito.

Aterrador pensar que te tengo
como una barra ligera entre mis vacíos,
en mi liviandad.
Aunque no sean tus ojos,
la multitud y la espera de la locura.
En lo aéreo,
mis devastaciones,
te harán el amor como una línea gruesa,
en papel couche.

Rimel... llanto.
Criminalidad. Búsqueda…

Espero por Dios, entonces
que no sean,
tus ojos ahora,
la excusa para herirme.
Para retratarme.

GEOGRÁFICA

Ya no quiero que tu cuerpo insomne,
de madrugada
B
a
j
e
sobre mi cadáver.
Norte, sur, este o este: Centro.
Se dibuje con tus puntos cardinales.
Quiero borrar mi mapa,
dentro del murmullo.
(Porque te pienso, si)
Como un hemisferio ecuatoriano.
Justo en mitad de mi ombligo, corazón.
Justo en mitad,
de tus dedos a punto de hacerme agua.
Me sumaba como dolor temblor,
me asotaba como marea.

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