martes, 26 de junio de 2007

Antología: La poesía del siglo XX en Ecuador


Por Augusto Rodríguez

Sabemos que ya está en circulación, hace más de dos semanas, la Antología: La poesía del siglo XX en Ecuador que seleccionó, prologó y editó el poeta quiteño Edwin Madrid (1961) en la prestigiosa editorial española VISOR. Esta antología todavía no circula en el Ecuador. Se espera que la Librería Libri Mundi, que trabaja directamente con esta editorial española, ponga en circulación en nuestro país el mencionado libro.

Estoy seguro que como toda antología es arbitraria y está regida por los gustos, las visiones y los mapas mentales que cada poeta (en este caso Madrid) ha elaborado a la hora de seleccionar lo mejor de lo mejor para llevar a cabo una antología final. Siempre habrá autores valiosos que se quedarán afuera, otros estarán de más, pero así mismo son estos proyectos literarios. Ni tampoco se puede complacer a todos los lectores.

Creo que Edwin Madrid, hoy por hoy, es uno de nuestros principales poetas. Y nadie mejor que él pudo llevar adelante este proyecto tan importante, diría importantísimo para la poesía ecuatoriana. Tal vez uno de los más ambiciosos de su historia. Porque por primera vez se ha publicado una antología que recoge lo mejor del Ecuador en una editorial española y todos sabemos la influencia, connotación y la distribución que tiene la editorial española VISOR en la poesía de Hispanoamérica. No hay duda que este paso dado por Edwin Madrid pone a la altura que realmente se merece a la poesía de nuestro país.

Pienso que lo mejor de nuestra literatura está en el cuento y en la poesía, acá ha habido y hay grandes poetas, de grandes alturas, que no desmerece ni es menos que ningun país de nuestro Continente. Uno de los mayores problemas siempre ha sido la difusión y la distribución de nuestra poesía al extranjero. Creo que esta antología abrirá las puertas y ventanas del mundo para conocer (por fin y no con gotitas esporádicas) el gran potencial y energía de nuestra poesía. Es la mejor noticia que ha tenido nuestra poesía en años. Gracias VISOR, Gracias Edwin Madrid. Y aunque nunca falten las típicas críticas y alabanzas desmedidas, sólo con ver la selección digo que es un buen trabajo.

Aunque como lector me hubiera gustado ver en esa lista a algunos poetas como Ileana Espinel, Rafael Díaz Icaza, Fernando Nieto Cadena, Eduardo Morán o Fernando Itúrburu, estoy muy de acuerdo con esa selección (en desorden), los que sí están:

Jorge Carrera Andrade, César Dávila Andrade, David Ledesma Vásquez, Gonzalo Escudero, Hugo Mayo, Medardo Ángel Silva, Alfredo Gangotena, Paco Benavides, Lydia Dávila, Jorge Enrique Adoum, Efraín Jara Idrovo, Euler Granda, Carlos Eduardo Jaramillo, Fernando Cazón Vera, Iván Carvajal, Francisco Granizo, Humberto Vinueza, Julio Pazos, Antonio Preciado, Iván Oñate, Roy Sigüenza y Jorge Martillo.



lunes, 25 de junio de 2007

Pablo Neruda: poeta y coleccionista oceánico


Por Fernando Cazón Vera

Para ser coleccionista hay que ser necesariamente obsesivo. Además de paciente y dedicado, por supuesto. Y no perdonar una sola “fuga” de algún elemento que forme parte de la larga cadena que se encarga, a veces consagrándose a la tarea toda una vida, de construir o establecer. Y es que en esta manía, ya que no es oficio ni profesión, hay que jugársela por entero en la más variada gama de opciones. Porque hay desde los que, más tradicionales y hasta ortodoxos, coleccionan estampillas o monedas, que son los filatelistas y numismáticos, hasta los que se dedican, digo yo, a recoger cadáveres de hormigas o cinturones de castidad ( usados, abusados y trampeados, por supuesto) o mensajes lanzados al mar dentro de una botella.

Pablo Neruda, el gran poeta chileno de los Veinte poemas de amor y de La exiliada de Paita, en donde la cantó a nuestra Manuelita, fue un personaje que, afectado por esta pasión “recogedora”, se convirtió en un coleccionista múltiple, contrastando con la mayoría que, como los que se gradúan de médicos o abogados, se especializan en algo concreto. Y es que el gran lírida que vivió su infancia en la lluviosa Temuco, dejó en sus varias residencias que tenía en Chile, sobre todo en Isla Negra, la prueba de esa afición incontenible y compulsiva que es mejor calificarla de pasión. De esa pasión que competía con la poderosa y persistente musa que le inspiró tantos temas, poemas, estilos y libros en el género del dios pan. Y es que Neruda como poeta y como coleccionista revela el mismo temperamento o manera de ser. Y, por supuesto, la misma decisión de revisarlo todo. Y probar de todo con una curiosidad insaciable (“Nada de lo que es humano me puede parecer extraño, decía el filósofo Terencio).

Así, como literato que se expresó a través de versos, imágenes y metáforas, fue lo mismo romántico, con sus poemas de amor de joven y de viejo, que surrealista con sus famosas y originales textos de los varios tomos de las Residencias en la Tierra. O experimentó el sardonismo en el picaresco libro de “Estravagario” en el que toma la misma dirección antipoética y satírica que su paisano Nicanor Parra, de la misma. Se mostró, así mismo, contestatario con “Nixonicidio” y épico con el “Canto General”, sin dejar de usar las necesarias vertientes de la historia, la geografía, la astrología, la gastronomía y hasta las del mito y la leyenda.

Así mismo, pues, como coleccionista se dejaba seducir lo mismo por un mueble viejo que por un mascarón de proa, por un candelabro que por un libro incunable, por un cuadro naturalista o abstracto que por un manojo de pesadas llaves medioevales. Se recuerda, por ejemplo, que a su paso por Guayaquil casi pierde la nave que lo llevaba de regreso a su país natal por usar su precioso tiempo en convencer al dueño de un sillón tropical del siglo antepasado que finalmente adquirió.

El calificativo de “oceánico” que se le dio y se le sigue dando a este Pablo americano le calza, entonces, como anillo de al dedo, tanto para su trabajo poético, vasto y variado, como para su manía de coleccionista que no se paraba en pelos para conseguir una pieza más para su múltiple colección de cosas ya inútiles pero que felizmente caen en manos preservadoras de maniáticos con aspiraciones de convertirlas en eternas.

miércoles, 20 de junio de 2007

SEGUNDO ENCUENTRO NACIONAL DE POESÍA “ZARANDEARTE”



El Colectivo Poético NOCTAMBULARIO de la ciudad de Riobamba, invita al SEGUNDO ENCUENTRO NACIONAL DE POESÍA “ZARANDEARTE a realizarse los días jueves 21, viernes 22 y sábado 23 de junio del 2007. Evento que está destinado a fortalecer los procesos de difusión de la Poesía Joven Del Ecuador, y llevar la palabra hacia los rincones urbanos desde donde nace.


LISTA DE PARTICIPANTES EN EL SEGUNDO ENCUENTRO NACIONAL DE POESÍA “ZARANDEARTE”


CARLOS LUIS ORTIZ (Alausí)
DIEGO CAZAR (Quito)
WALTER JIMBO (Loja)
CRISTIAN ARTEAGA (Quito)
JUAN FERNANDO AUQUILLA (Cuenca)
ANDRÉS VILLALBA (Quito)
ANA MINGA (Loja)
MARCELO VILLA NAVARRETE (Quito)
EDUARDO YUMISACA (Riobamba)
ALEX TUPIZA (Quito)
AUGUSTO RODRIGUEZ (Guayaquil)
FRANKLIN ORDÓÑEZ (Cuenca)
MONTTSERRAT CARRERA (Cuenca)
CESIBEL OCHOA (Cuenca)
PATRICIO CÁRDENAS (Riobamba)
RAFAEL MÉNDEZ MENESES (Naranjal)
JOHANA LOPEZ SANTOS (Quito)
ALEXIS CUZME (Manta)
IVÁN OÑATE (Ambato)
ANTONIO GUERRERO (Esmeraldas)
MARIA ELENA ALSINA (Quito)
VÍCTOR VIMOS (Riobamba)
HUGO RIVERA (Riobamba)


CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES

JUEVES 21 DE JUNIO



Evento: INAUGURACIÓN DEL ENCUENTRO Y PRIMERA LECTURA DE POESÍA

Hora: 16:00
Lugar: Explanada del Mercado “La Condamine”


RAFAEL MÉNDEZ MENESES (Naranjal)
JOHANA LÓPEZ SANTOS (Quito)
DIEGO CAZAR (Quito)
JUAN FERNANDO AUQUILLA (Cuenca)
HUGO RIVERA (Riobamba)
PATRICIO CARDENAS (Riobamba)



Evento: SEGUNDA LECTURA DE POESÍA

Hora: 19:30
Lugar: Orfeo Bar (Centro de la Ciudad)


FRANKLIN ORDÓÑEZ (Cuenca)
MONTTSERRAT CARRERA (Cuenca)
ANDRÉS VILLALBA (Quito)
EDUARDO YUMISACA (Riobamba)
ALEX TUPIZA (Quito)
ALEXIS CUZME (Manta)
CESIBEL OCHOA (Cuenca)


VIERNES 22 DE JUNIO

Evento: CONVERSATORIO ACERCA DE LA POESÍA JOVEN DEL ECUADOR

Hora: 10:00
Lugar: Librería “RIO BOOK S”

MARIA ELENA ALSINA (Quito)
JOHANA LOPEZ SANTOS (Quito)
PATRICIO CÁRDENAS (Riobamba)
FRANKLIN ORDÓÑEZ (Cuenca)
ALEXIS CUZME (Manta)
CESIBEL OCHOA (Cuenca)


Evento: TERCERA LECTURA DE POESÍA

Hora: 10:00
Lugar: Centro de Rehabilitación Social de Riobamba.


JUAN FERNANDO AUQUILLA (Cuenca)
ANDRÉS VILLALBA (Quito)
EDUARDO YUMISACA (Riobamba)
DIEGO CAZAR BAQUERO (Quito)
ALEX TUPIZA (Quito)
MONSERRAT CARRERA (Cuenca)
ANDRES VILLALBA (Quito)



Evento: CUARTA LECTURA DE POESÍA

Hora: 19:00
Lugar:Auditorio Museo del Banco Central del Ecuador

WALTER JIMBO (Loja)
CRISTIAN ARTEAGA (Quito)
CARLOS LUIS ORTIZ (Alausí)
IVÁN OÑATE (Ambato)
ANTONIO GUERRERO (Esmeraldas)
VÍCTOR VIMOS (Riobamba)
ANA MINGA (Loja)
MARCELO VILLA NAVARRETE (Quito)
AUGUSTO RODRIGUEZ (Guayaquil)


SÁBADO 23 DE JUNIO

Evento: CLAUSURA DEL EVENTO / CHIVA POÉTICA POR LAS CALLES DE LA CIUDAD.

Ho
ra: 15:00
Lugar: Calles de la Ciudad

TODOS
LOS POETAS PARTICIPANTES

La foto pertenece al Primer Encuentro de Poesía Joven Hugo Mayo realizado en el 2005 en Guayaquil.

lunes, 18 de junio de 2007

EN UNA MANO: CINCO JÓVENES POETAS CHILENOS



Por Augusto Rodríguez

Chile siempre ha sido un país de grandes poetas. Creo que los mejores poetas de este lado del mundo, sin duda, están en el país del Sur. Nombres sobran: Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Pablo de Rokha, Nicanor Parra, Jorge Teillier, Gonzalo Rojas, Enrique Lihn, Gonzalo Millán, Oscar Hahn, Raúl Zurita, Claudio Bertoni, Rodrigo Lira, etc.; aquí una breve muestra del talento y la obra de cinco destacados jóvenes poetas chilenos: Javier Bello con una poesía desencadenada, profunda y abrumadora. Julio Espinosa Guerra con textos fragmentados y punzantes que van directo a la vena. Héctor Hernández Montecinos con una obra madura y diversa que dialoga con la propia historia chilena. Paula Ilabaca Núñez con una poesía llena de humor, ternura y agresividad. Y para finalizar tenemos al más joven del grupo, Camilo Herrera, con una obra poética-matemática llena de creatividad, ironía y sardonismo.

Javier Bello (Concepción, Chile, 1972) Licenciado en Humanidades con Mención en Lengua y Literatura Hispánica, Universidad de Chile. Egresado de Doctorado en Literatura Española Moderna y Contemporánea, Universidad Complutense de Madrid. Obtuvo la beca para la Creación Poética Joven de la Fundación "Pablo Neruda", 1992. Primer Premio de Poesía compartido en los "Juegos Florales Gabriela Mistral", 1994, por el poemario La rosa del mundo. Entre sus publicaciones, los poemarios: La noche venenosa (1997), La huella del olvido (1989), Las jaulas, (Madrid, Visor, 1998; Jaula sin mí, Huelva, Diputación Provincial de Huelva, Hojas de Zenobia 19-20; El fulgor del vacío (2002) que reúne La rosa del mundo, Las jaulas y el entonces inédito Los pobladores del entresueño. Premio "Juan Ramón Jiménez" de poesía 2006, por su obra poética Letrero de Albergue.

yo era un equívoco letrero de albergue

Rimbaud

Detrás del pensamiento hay un palo quebrado. Un palo que arrastró la corriente hasta los pies de la cama. Los vidrios son retratos donde los muertos preguntan por sus manos. Detrás de los espejos hay otra plantación erizada. Hilos de fuego que pulsan las muchachas en coma. Un túnel lleno de semanas. Un túnel quiere decir túnel. Lo que quiere decir cáncer. Invernadero y sed. Bolsa marsupial. Leche de oído. El hígado habla en las esquinas. Un vino lleno de números. Un saco de hojas secas detrás de la mirada. Una bolsa de té. Un ataúd repleto de ramas. Debajo de la edad están los años muertos. Debajo de la luz los prismas resucitados. Un niño carga un puente que carga a otro niño que no carga nada. El vacío es una enfermedad a la sangre. Decanta como el óxido en las redes de pesca. En todos los armarios hay espectros. En los cajones manos desconsoladas. Las paredes las ha rayado nadie. El otoño tiene muchos nombres. Detrás del pensamiento yo sé quien es nadie.

*°*°*

Cómo será la mano que en los laboratorios reparte el peso de la muerte. Cómo será la mano que de día se escribe y de noche se borra. Un ataúd de plata donde cabe el maquillaje para desesperados. La mariposa del faro tiene hambre. El traje debe entrar a escena. Hay ruido en los nidos. Un pez que desemboca. Por los caminos botones de caballo dejan un caballo completo. Distribuyen el peso de una sombra que avanza. Los viajes tienen orejeras. Un viaje debe durar toda la noche. La caja de ajedrez con su crimen vacío. El transistor de niebla del hospital en llamas. Espejismo sin nombre. Alta perdiz del triángulo descalzo. La oficina desnuda. La central de operaciones de la seda. Silla parlante. Dialecto de cintura. Le puse nombre de morir al caballo.

*°*°*

El excesivo equipaje no deja caminar a la sombra. El vagabundo visita la provincia otoñal, el silabario de tiza de las cantinas donde aprenden a leer los fantasmas. La sombra, por supuesto, es esta voz. Por supuesto, esta mano que esconde un alfiler de gancho en el bolsillo de un muchacho dormido. Un muchacho desnudo sobre la pelusa fértil del bosque. Llueve debajo de las mantas. Llueve una lluvia interminable. La sombra cuenta los días con los dedos. Un bote colorado cruza un río verde. La sombra se embarca, orina en la vertiente helada. Hace sombra, humo hace. Humo contra el tamiz de la luz. Así el día se abre, se corona de agua. De cadáver y viñedo de mar se fecunda la noche. Canta la voz su hueco sin voz. Los insectos se alían contra el miedo. Cruje el grillo de los espinos rojos. La luna hace lo que puede en abril. Le lima las uñas a los perros. La nariz se mece entre las ramas. Aletea como pez en la arena. Todo podría continuar así. La sombra me toma de la mano. Me lleva a un jardín con miedo. A un parque con estatuas vendadas. Dónde iremos mi poema y yo. La sombra sabe de qué hablo, del fuego que salta entre los álamos. La voz flota en el lago de caucho. Se escucha en los pozos sellados. Qué dice el caminante que visitó los puertos. Qué oyó de la boca del mar y sus milicianos húmedos. Lo que oyó apoyado en sus hondas rodillas, con la lengua en los odres. Lo que anduvo, lo que amó, el agua que dejó correr. Todas las cosas. La aldea y sus ciervos helados. El río con su pata de alma de molino viejo. La estrechez de la sombra. La más delgada voz. En fin, la voz.

*°*°*

dónde está la oreja noche. dónde está la noche oír y no temer. para qué tiene oreja la noche. oír qué. queda batalla. los collares exaltan un ave del montón y ese pájaro sufre. sufre su cáñamo azul. su madera de lince. su páramo. su puerta. quien se marcha no deja decir. su minuto no dice. oigo el pie del ladrón. qué se lleva pequeño asustado. pequeño quemado. lo lleva al sol. al mar. lo lleva al precipicio. un liquen santo. un manojo húmedo que da de comer. lámpara da de comer. artefacto de espuma y demonio no dice. para qué va a decir el pulmón. lo llena de rizos. lo riza su madre. yo llegaré hasta aquí. dormido seré el ilegible. cargo piedras de río. oreja de piedra. tuve sed y permiso de la sed. tuve sed y dominio. no la garganta. me sigue por la cuesta. algo me va diciendo. vi los pobres muertos. lejos de lavativa y vecindad. lejos de nadie. la cajita feroz. un párpado nupcial. otro de lepra. la noche se degüella de pie. cascabeles. circo de pus. muebles con tetas. a dónde va la oreja. la dejo de alguacil. la alejo entre sus pasos. como gran alacrán. como anzuelo que como. mi ojo sin ciudad. mi pez sin candelabro. oír y no temer. llevo la cuenta

*°*°*

la escritura que abre la boca qué preguntas le hace al incendio que se come las uñas tras el vendaval. o bien el río suena como piedra colgada y la arena en el pie mete ruido hasta despertar a los perros. vidrio que pestañea tras los pulmones vacíos del edificio de dios. quién es, boca sin nadie, el libro al que debes ceder todas tus cosas. la lengua tartamuda que viene a hablar a solas con el depredador de los hoteles de paso. allí, sobre la nieve, no puede amanecer el que canta. el faro pedagogo ilumina las tetas proscritas de su hermano. el mar de palestina donde el oro no sabe qué ponerse en los dedos. el rostro que me pongo como la inmensidad de blancos límites, como sombrero domado en el hombro tan difícil. lejos se oye el paso del gusano, viene a comerse el pan de los pies pasado mañana. la escritura que se abre en canal se compara con toda la noche que se pasa de largo. el peso de la luz, la prosa como media mentira donde duermen los pájaros en llamas. el padre paranoia, su falo contra el sol. voz de hombre y de tractor, de mujer y pantano

Julio Espinosa Guerra (Santiago, Chile, 1974). Poeta y narrador, ha publicado los libros “Cuando la rosa aún no existía” (1996), “La soledad del encuentro” (1999), “Las metamorfosis de un animal sin paraíso” (Premio de Poesía “Villa de Leganés”, España, Editorial LF, 2004), “Antología: la poesía chilena del siglo XX” (Visor Editores, 2005) y “El día que fue ayer” (2006, novela). Además ha obtenido las becas de la Fundación Pablo Neruda (Santiago, 1998) y de creación del Consejo Nacional del Libro y la Lectura de Chile (Santiago, 2000). En la actualidad dicta diversos talleres de poesía y creación literaria para la Escuela de Escritores de Madrid y dirige la revista gratuita de poesía “Heterogénea”. Su nuevo libro de poemas: “NN”, donde lleva a cabo una reflexión sobre la relación entre palabra y realidad, acaba de ser galardonado con el IX Premio Hispanoamericano de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz y será publicado en México. Desde el año 2001 reside en España.

I

Cachorros de chacal

aun antes de poder ver

con una gasa opaca pegada al iris

masticamos inseguros

las primeras palabras

pero el sabor de la tinta

derramada en nuestro hocico

que cubre de un barniz oleaginoso nuestra lengua

pronto

nos entusiasma

y más ciegos que antes

corremos tras las presas

para morderlas en la yugular.

II

En un extraño proceso de metamorfosis

la lengua nos momifica

llenándonos la boca de algodón

Taxidermistas de nosotros mismos

nuestros ojos son las presas

alfileres

las palabras.

III

No recordamos esos objetos

Han perdido el nombre

Son extraños animales extintos

que no tienen selva donde moverse

Sin que lo notáramos

fueron desangrándose

tras las rejas que les construimos

Y ahora

para decirlos

nombramos la nada

Limpia las cosas del desván.

Deja esa cosa ahí.

Increíble capacidad exterminadora

Terrible náusea la de caminar

en medio de tanta cosa muerta

Tremenda sorpresa la de descubrir

toda una realidad

pudriéndose en los armarios.

IX

Te acercas a la caja

con tremenda devoción

a sus insectos

Los miras e inspeccionas

sin atreverte a librarlos

de sus alfileres

Pero cuando nadie te ve

a la hora de la siesta

por fin te decides

Levantas el cristal

y te das cuenta

de que tanta muerte

también cabe en una página

Para quitarles el polvo

soplas sobre sus caparazones

Sin querer

se tocan sus membranas

se funden sus barrigas

y otro animal

inclasificado

deja su rastro en el poema.

X

No hay suficientes páginas

para calmar el ruego de los insectos

que día tras día

encuentro arrodillados en mi lengua

ni tantos alfileres

para mutilar la mirada de las moscas

en mis ojos

Tú lo sabes

aquí dentro

en la mitad de mi garganta

nace la palabra río

y la palabra tiempo

Y no hay enjambre ni herida

que puedan detener su zumbido.

Héctor Hernández Montecinos (Santiago, Chile, 1979) Lic. en Literatura. Doctor en Filosofía mención Teoría del Arte. Ha escrito en poesía No! (2001), Este libro se llama como el que yo una vez escribí (2002), El barro lírico de los mundos interiores más oscuros que la luz (2003) y Coma y que cierra la serie llamada Las categorías visuales de la gloria trágica. También ha participado en los libros colectivos Objeto/Reflejo (Balmaceda 1215 Ediciones, 2000), que recibió el Premio Mustakis a Jóvenes Talentos 1999, y Desencanto Personal: Reescritura del Canto General de Pablo Neruda (Cuarto propio, 2004). Ha sido becario del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, de la Fundación Pablo Neruda y de la Fundación Andes. Algunos de sus textos han sido traducidos al alemán, inglés, catalán y vasco. Su obra aparece en varias antologías y revistas de Latinoamérica.

YAZGO

Chile es el nombre de mi padre
Piensa en él
¿qué ves?
¿me ves a mí?
¿te ves tú?
Piensa en tu lengua que es también mi lengua
muérdela
está llena de horrores ortográficos
está llena de precipicios y cuerpos
sagrados y heridos
anoche te oí decir que hoy seríamos un sueño
así lo oí
así será

LIBRO DESIERTO

El Desierto de la Ceniza son millones de libros que han sido quemados por el Sol Negro Cuando los ojos iluminan y encienden es el Fuego Paralelo el que convierte los árboles árboles árboles en una blanca tierra sembrada con olvidos y recuerdos sabiendo que tanto el recuerdo y el olvido son una misma flor con la que sacian la sed los que no saben la diferencia entre un ojo y una mano y que se convertirán en la misma ceniza que guarda este lugar desde la noche de la invención de la escritura Este es el Desierto de la Ceniza habitado por nadie pero lleno de toda la literatura Digo esto y escucho un susurro de algo que ya había imaginado Una mujer luminosa y gigante se nos aparece “Mi nombre es Santa Rosa de los Vientos del Norte y en mis manos están los siete vientos que matan y resucitan” Nos acercamos a ella y entre sus dedos sólo veíamos unas serpientes púrpuras que se enroscaban como si fueran de fuego y hélice Mi niño dio un paso atrás y cayó “No temas -le dije- es sólo viento” y una de esas bichas se le voló a la mujer y cuando estaba sobre nuestras cabezas comenzó a devorar el aire con una quijada más grande que el mismo cielo y el sol y las nubes fueron despedazadas en sus fauces y sólo quedaron miles de pedacitos desperdigados allá arriba que se veían como amatistas de cobre esmeraldas de plata y perlas de hierro Luego se devolvió el animal hacia nosotros y nos apretó en su boca para llevarnos a la Luna desde donde la Tierra es un caserío y la gravedad una canción de cuna para dejar que los ojos caigan

AGUA UNIVERSAL

Seguimos esa fresca agua que nos llevó a la más alta de esas montañas pero estaba cubierta de ángeles que lloraban dormidos “¿Qué están soñando?” me preguntó mi niño mientras él también lloraba “Recuerdan las millones de flores que habían y que fueron arrancadas Recuerdan a la más hermosa de todas Recuerdan a la flor de boca de dragón que anunciaba infortunios e interrogantes” Uno de los ángeles se nos acercó y nos dio un trébol de siete hojas Mi niño extendió sus manos y sus palmas eran más blancas que las del ángel Sus líneas se movían como relámpagos y el trébol repentinamente dio cien mil hojas más Todos los que antes dormían abrieron sus ojos y dejó de nevar Los ángeles nos llevaron a una caverna hacia el interior de la montaña donde la luz y el calor existían como recuerdo de las primeras palabras de la humanidad Una vez dentro vimos como las piedras y los minerales se evaporaban y ese vaho era el alimento de hermosas garzas que parecían libros jamás escritos A uno de los ángeles le pedimos volver y abrió su boca y nos puso en su lengua Adentro estaba oscuro y afuera se escuchaba como las olas del mar golpeaban nuestro bote por el que llegábamos al océano al Océano Dormido

CUANDO TERMINE LA POSMODERNIDAD

Mi niño no quiso más estar allí y nos fuimos donde las aguas son reales y utópicas “Conozco ciudades elementales donde yo no tendría ningún nombre” le decía al acariciar su hermoso cabello “He respirado en casas pequeñas y estornudado en grandes ciudades” pero él me preguntó “¿de qué sirve una letra que no suena?” y entendí que toda mi vida había vivido de noche y más aún que todas mis noches estaban llenas de sueños Caminábamos sin decirnos nada pero nuestros corazones derribaban todos los árboles que los hombres habían plantado para creerse en tierra firme hasta que llegamos a una ciudad donde una vez vivió el hombre de agua Estaba llena de impulsos y comerciantes y entre cada casa había tantos pasos como para alejarse dándose la espalda sin volver a mirar jamás el calendario Unas mujeres tejían algodones y lanas de hidrógeno Otras hacían juguetes con oxígeno y nitrógeno La ciudad era hermosa y en medio había un río que arrastraba radios tristes computadores desolados teléfonos deprimidos Ese río tenía un nombre y ese nombre tenía el inicio y el final de una época Esta es la primera vez que el libro y quien lo lee son uno y mismo Arrojados en una soledad que es más grande que todos los habitantes del mundo Una soledad llena de aire muerto que se mete por la nariz como una mano cadavérica con un reloj de arena quebrado por la mitad

MI HIJO MI PADRE MI HERMANO

Pero el cielo se llenó de luces y el polvo cósmico brillaba como si estuviera hecho de sueños Entonces me saqué toda la ropa porque sólo un hombre desnudo puede tener la cabeza llena de cosas y no sentir vergüenza La noche cerraba mis ojos de puro placer y yo sentía que mis signos estaban regidos por todas las estrellas del universo Pensé en mi amor tan lejos de aquí y pensé que también sus signos estaban regidos por todas las estrellas del universo Algo me dice que esta noche es única porque es tuya Verás que bella y triste será Lo verás con tus propios ojos y tus propios ojos exclamarán que bella y triste es la noche Entonces me doy cuenta que cada cosa nueva es también una nueva palabra El amor será un recuerdo del futuro Tuyo y mío Iluminaré la luz para vernos

Paula Ilabaca Núñez (Santiago, Chile, 1979) es Licenciada en Letras con mención en Lengua y Literaturas hispanoamericanas de la Universidad Católica y Profesora de Castellano de la Universidad Católica. Publica su libro “Completa” en la Editorial del Contrabando del bando en contra, en el año 2003. El movimiento de sus poemas en diversas revistas literarias y antologías como “Círculo infinito” de Editorial Al margen, en el año 2002 o “Cantares, nuevas voces de la poesía chilena”, Editorial LOM en el año 2004, permite que su trabajo se conozca entre los jóvenes poetas de su generación. En el año 2006 recibe la Beca de Creación Literaria entregada por el Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes, la que le permite publicar en Editorial Mantra su libro “la ciudad lucía” en conjunto con su disco homónimo.

lucía
canta


“She makes me wanna die”
Tricky.

bésalo por mí mamá
cuando se duerma
para que no tenga más pesadillas no
para que tenga un poco más de
compasión
bésalo en la boca mamá
cuando se duerma para que le saques mi corazón
de entre sus dientes
para que se lo saques
y todo quede sellado mamá
lucía di y que todo quede sellado
en la forma mamá
en esa manera que tiene de morder
incluso mientras duerme

***

por ejemplo al momento de la partida
por ejemplo al momento de querer proteger
me por ejemplo cuando escucho su respiración
bésalo por mí mamá mientras yo escucho
que hay una turba esperando por su contorno mamá
una turba
que no deja de chillar qué es un ángel? qué es un ángel marrón?

***

al momento de ceder mamá al
momento de apretar
cuando bate las alas escupe
y me llena la cara de barro
cuando bate las alas y no puedo respirar
o como cuando se queda
en un rincón de la ciudad
y hostiga
por ejemplo mamá esa es su nueva forma de
joder
lucía dice se queda en un rincón
con los ojos cerrados y dice mientras duermes
y dice se supone que esta noche no debes
dormir
mi niña mi
pedacito carmesí
se supone que esta noche no debes
siquiera pensar en poder dormir
porque mientras yo pateo y jodo en el barro
la ciudad no
la ciudad no descansa no
la ciudad solo debe padecer
lucía di
la ciudad solo debe padecer

***


(recuérdame como si fuera la última gota que cayó
sobre tu hombro
recuérdame como cuando la sangre y el barro
no me dejaban respirar
recuérdame como esa arista desnuda de la ciénaga
ángel ángel
recuérdame como cuando rezaba para poder acabar
junto a ti
se apagan los rezos
se apagan las luces de la ciudad se apagan
se apagan los violentos
las violentas heces que sacaste de mí
se apagan los llamados el sonido de tus alas se apagan
se apagan ya no sé más de mí
ángel ángel
ya no sé más de mí)

***

me merezco la cara llena de barro?
lucía se pregunta en la manía de su comisura en esa manera que tiene de
me lo merezco me lo merezco
el corazón que chorrea tanto barro mamá me lo merezco?
me lo he lavado me
lo he sacado sin compasión
por las noches mamá cuando nadie ve
cuando se supone que debo dormir
cuando el ángel me mira desde el barro
cuando el ángel se me acerca volando
yo no sé mamá yo no sé
cómo vuela con el barro pegado a las alas
yo no sé cómo
se puede volar
pero se acerca mira cómo se acerca
bésalo por mí mamá
cuando lo veas dormir
antes de que vuele mientras duerme
y sácale mi corazón de entre los dientes
para lavarlo
para sacarle el barro que chorrea
hasta que mi pobre corazón me diga que no
lucía dice
hasta que me quede limpio
me merezco todo este barro mamá en mi
me merezco todo este barro en mi corazón?

Camilo Herrera (Santiago, Chile, 1986) Estudiante de 3º año en Ingeniería Civil en la Universidad Católica de Chile. Ha participado en varios talleres como “Oh, Poesía” de la poeta Teresa Calderón, Taller a Ojo Desnudo de Kurt Folch, Panorama de Poesía Femenina Chilena de Paz Molina y el Taller en Ruinas de Héctor Hernández Montecinos. Recibió el Premio Creación Literaria Joven Roberto Bolaño categoría poesía (2006) del Consejo Nacional del Cultura. Participa como editor en la revista matemapoética “Meiosis”. Entre sus obras, aún inéditas, se encuentran “Janine la Sensacional”, “Houston 5000” y “Rocco”. Su email es: enfervo@gmail.com

BASTARÍAN COMO TRES DÍAS PARA RECUPERAR LA CABEZA

Y yo tan solo. Salvaje y letrado comiéndome las uñas como en un exacto entrópico. Me imagino eran sólo supersticiones mías, pero equivocaba. Tú: con el único sostén blanco y el agua tendida. Me dijiste alguna vez que te quisiera. Ebria. Debe ser muy rico acostarse contigo, ni pensé: Bastaría despertar en la mañana para saber que la cabeza había sido extraviada y donde daban a parar esas lágrimas, quién sabe en que lozas sucias se están enjuagando ahora.

EN NUESTRO MUNDO CABÍAN DOS: FABULOSOS O CALAVERAS

Nos llenamos la cabeza de malos pensamientos y tablas de ouija. Queríamos charlar con los poetas que se asesinan solos poetas valientísimos, calientes de la sangre y el vapor. Solíamos tomarnos de las orejas, uno frente al otro hasta convencernos que éramos golosos o por lo menos insaciables. Cada uno saliendo de su colegio nacional-socialista en el mejor sentido de la palabra y por qué no, mirando la pasta y la base con otros ojos: siempre coqueteando. Pero, habría que decirlo, siempre unos amigos del barrio eso sí: muy dignos, derechos y así hasta el olvido. En estas condiciones procedimos a intimarnos, chocamos uno contra el otro en la peor oscuridad, pinchando como niños o como baldes sin un rastro de sentido común. De frentes rapadas y vueltas peligrosas que jamás, pero jamás nos tomamos la molestia de detenernos a mirar. Cadaveras, he aquí un consejo gratis: sólo la verdad sale de nuestras jetas hediondas y les digo: No importa cuántas torres gemelas construyan en su honor nosotros seguiremos derribándolas.

Mi nombre es Chile, soy analfabeto de corazón.

TODO COMENZÓ CON UNA ENORME PILA DE MUERTOS

Bernarda O’Higgins, con 8 meses de embarazo, se está preparando para darle la bienvenida a su bebé mientras come puños de arena todos los días.

Tiene 17 años de edad y afortunadamente vive cerca de la playa en la pequeña isla de Loma, XII y única región. Bernarda se encuentra esperando un hijo y dice que curiosamente descubrió su extraño gusto el mismo día que fue concebido, a pocos metros de su casa y en aquella misma playa. Estaba sacando la arena de sus zapatos, cuando probó un puñado y no pudo resistirse al sabor. Llenó su bolso y se lo llevó a su casa para comérsela como si fuesen porotos. Bernarda hirvió la arena para desinfectarla y ahora se sirve una taza esterilizada diaria para satisfacer sus ansias. Un destacado ginecólogo comenta “yo sabía de mujeres que comían fósforos o carbón, pero nunca arena”. Bernarda ya había tenido antojos extraños con anterioridad. Antes de estar embarazada de Chile solía masticar elásticos.

“Es cierto que ha muerto, pero no me resigno a perderlo”, exclama

HASTA QUE LA MUERTE NO NOS PUEDA SEPARAR

Un cariñoso novio se acaba de meter en un problema fenomenal por amar tanto a su novio. Sus vecinos se enteraron de que ¡lo tenía metido en el congelador!

Los vecinos de la isla de Loma, quieren que las autoridades obliguen a Chile O’Higgins O’Higgins de 55 años de edad, a enterrar a su difunto novio, de 21, en el cementerio de la localidad; sin embargo, Chile comenta que pase lo que pase, él lo seguirá conservando en el congelador instalado dentro de su casa.

Los tórtolos se conocieron cuando el joven ya estaba muerto. Chile todavía recuerda el momento en que se paseaba por la playa que queda justo a metros de su casa, cuando sintió una fuerza (que él explica como un “llamado ultradivino”) que le hizo escarbar en la arena. Así fue como encontró el cuerpo del difunto enamorado. “Fue amor a primera vista” comentó Chile en su declaración a la policía. “No me puedo imaginar qué pasaría si dejo de ver su lindo rostro. Él permanecerá en el congelador hasta el día en que yo me muera. Después de eso, ya no me importa dónde descansen sus restos, porque nos reuniremos en el cielo”.

Según la policía, Chile también habría construido un altar al lado del refrigerador donde deposita flores de eucalipto todos los días.

“En la mañana siempre le llevo flores y charlo con él; por la tarde verifico la temperatura para asegurarme de que el refrigerador está trabajando correctamente. En nuestros aniversarios y cumpleaños, abro la puerta del refrigerador para ver su lindo rostro. Si no pudiese verlo de vez en cuando, creo que me volvería loco”.

Pero no todo es tristeza y nostalgia para los O’Higgins O’Higgins: Chile acaba de anunciar que la pareja planea casarse a fines de este año ¡y toda la isla está invitada!

LO ESCRITO EN LA ARENA ES BORRADO POR EL MAR

a) La arena es un hoyo en la playa b) Increíbles peces que trepan por los árboles c) Vida & muerte de Pancho Villa a) Ofrecen partes de su cuerpo a cambio de trabajos estables v) La fatalidad persigue a Superman a) Después de un accidente automovilístico acabó escribiendo al revés r) Embaraza mujeres con el poder de la mente a) Tiene los pelos de las axilas más largos del mundo s) Aeromoza tenía 3 maridos: uno en Londres, uno en Roma y el otro en Nueva York h) Se prendió fuego porque golearon a su equipo u) Apostó su reino contra 3 guajalotes e) Mujeres violadas por extraterrestres s) Es astronauta y todo lo hace con los pies o) John Merrick es un supermodelo al lado de mi marido h) Se salvó de la muerte en dos ocasiones y el mismo día u) Fingió su muerte y fue descubierto por su esposa 15 años después e) Embalsamó a su padre sin saberlo s) Mujeres chinas condenadas a ocho semanas en la picota por chismosas o) Hace millones de millones de años atrás existió en la Tierra una comunidad autótrofa conocida como Los Magníficos s) Niña sin piernas avanza por la vida a pasos agigantados t) La gente ya puede enterrar a su mascota como un ser humano u) Las últimas modas en chocolate v) Nunca se acuestan, ni para morir w) Lo nuevo de hoy es acampar colgado de los árboles x) Los venados matan más gente que los mismos tiburones y) La misteriosa mano que derribó al Titanic z) Chile tiene un hoyo en el corazón:

jueves, 14 de junio de 2007

Luis Perico Ortiz: De Pablo Casals a la salsa

Por Fernando Iturburu
State University of New York en Plattsburgh

(Esta va para el barrio, la gente del Cabo Rojeño, Kukuku y el (ex)gordo Nieto)



La música salsa tiene una historia tan antigua como las fuentes que la nutren, que vienen de la lejana África, de los indios taínos y de los andaluces. Incluida en lo que podemos llamar ahora parte de la música urbana, en sus primeros años fue percibida como marginal por el gusto oficial. Sin embargo, entre los músicos de este género se encontraba gente con una alta preparación y disciplina profesional. Uno de ellos es Luis Perico Ortiz (Santurce, Puerto Rico, 26 de diciembre de 1949), quien accedió amablemente a respondernos un cuestionario. Estas preguntas buscan contribuir al estudio y divulgación del género, tratando de ir más allá del tradicional resumen biográfico.


Como uno de los grandes artistas de la música salsa, Ortiz dio con su trompeta un sonido altamente estilizado y, como otros de sus compañeros de trabajo, desarrolló una alta sofisticación instrumental e inspiración personal durante los 70, la Edad de Oro de la salsa. Estudió música desde los cinco años, luego pasó a la Escuela Libre de Música, El Conservatorio de Música, y la Universidad de Puerto Rico. A los dieciocho años, su maestro, el gran cellista Pablo Casals, lo invitó a tocar como solista en Orquesta Sinfónica de Puerto Rico.


En los 70, trabajó también como arreglista, compositor y productor para artistas como Tito Puente, Machito, Mongo Santamaría, Tito Rodríguez, Fania All Stars, Johnny Pacheco, Tommy Olivencia. Como todo legítimo artista, Luis Perico Ortiz jamás se limitó al universo musical de la salsa y llegó para quedarse en el jazz latino y el bolero. Colaboró también con artistas como David Bowie, Toni Bennett, Paul Anka, Sammy Davis Jr, Barry Manilow, entre otros. Además, incursionó en la producción de comerciales. En la misma década recibió varios premios como mejor trompetista del año.


De sus viejos éxitos se recuerdan las producciones de los discos One of a Kind, El Astro Canta, My Own Image. De la producción más moderna, Café con leche y dos de azúcar, y Emociones. En el 2000, Ortiz saca Jamming, que incluye colaboraciones con varios músicos consagrados de la música salsa, como Bobby Valentín, Papo Lucca, y Elías López, éste último, también trompetista de la Fania. Innumerables son sus acompañamientos a otros artistas, como Andy Montañez, Ray Barreto y Oscar De León. De sus éxitos más sonados baste citar las canciones De patitas, Se llora y llora, Sentimiento de un jibarito, Julián del Valle y, junto a Cheo Feliciano, Canta, una pieza antológica por varias razones, incluida en el disco The Singer de Cheo. En el 2004 aparece Déjalo entrar, que nos lleva nuevamente al sonido de la salsa que lo consagró.


Fieles al principio de que el arte y toda producción cultural es resultado de varias expresiones, sentimientos, pasiones y fuerzas sociales y personales que devienen en una materialidad históricamente producida, queremos burlarnos de la ingenua visión que separa el oficio literario del musical, la escritura de letras de canciones de la de poesía, a los escritores de los músicos. De esta manera, estamos seguros, contribuimos a crear una comunidad imaginaria de productores culturales más realista y acorde a nuestros tiempos. Sea la palabra de Luis Perico Ortiz parte de esta empresa.


ENTREVISTA

FI: En tus años de adolescencia y de estudios formales de música en conservatorios tuviste la oportunidad de conocer a Pablo Casals. ¿Quiénes fueron los compositores clásicos de tu formación?

LPO: Casals fue mi director y tuve la oportunidad de hablar con él sobre nuestra cultura. [Mis compositores de formación fueron] Bach, Beethoven, Purcel & Hyden.

FI: Has producido, interpretado y compuesto música que va de la salsa al Latin Jazz, arreglos para célebres artistas anglosajones. ¿Piensas que el universo musical es uno solo o piensas que un artista debe abrirse a otros universos expresivos?

LPO: Diste en el clavo. Esa precisamente es mi filosofia.

FI: ¿Qué es la música salsa para ti?

LPO: La máxima exposición del sentimiento de un pueblo.

FI: ¿Cómo ves el desarrollo de la salsa en los 70, el auge de la salsaromántica en los 80, y el interés, desde los 90 hasta hoy, por lo hecho en los 70?

LPO: El desarrollo de la salsa durante los 70 obedece al recibimiento de la música cubana con la expresión e interpretación de Puerto Rico & Nueva York, a través de sus propia realidad cultural, política, social. El auge de la salsa de los 80 obedece a nuevas propuestas, con visión diferente. Dirigido el enfoque al cantante, el romanticismo y los "looks." Lo establecido en los 70's SIEMPRE VA A PREVALECER pues es la mata del "son urbano."

FI: Luego de ser internacionalizada, la salsa se establece como un género popular. Sin embargo, los seguidores y la fuerza expresiva de los nuevos salseros, están a mucha distancia del nivel artístico de los 70. ¿Por qué?

LPO: Han querido convertir la salsa en un producto y eso no prevalece.

FI: ¿Cuál crees que el destino de la música salsa?

LPO: Seguirá teniendo nuevas y refrescantes propuestas pero SIEMPRE PREVALECERA....LA RAIZ.

miércoles, 13 de junio de 2007

La cultura: ¿un juego de perturbados mentales?



Por Edwin Madrid

Me llaman por teléfono. Es un muchacho de Riobamba que ha leído uno de mis libros y dice que quiere conversar. Quedamos de acuerdo en vernos el próximo sábado. Ese día, él llega con dos amigos más, y me cuentan que son del Grupo Quetzal: cinco muchachos interesados por la literatura y la pintura. Ellos vinieron caminando por los rieles del tren, están muy satisfechos por el paisaje y la vida que vieron en su recorrido. Dicen que en Riobamba tratan de generar algunas actividades con la cultura, y en la charla surge la inquietud de tenerme allá para dar un recital de poesía. Les digo que sería más interesante que inviten a los jóvenes poetas de Quito para que de esta manera establezcan sus nexos. Ellos se entusiasman y regresan a Riobamba con la idea de llevar a sus pares a su ciudad.

Luego me escriben que fueron a la Casa de la Cultura, al Consejo Provincial, al museo, a la Politécnica, y que a pesar de que no recibieron apoyo, están convencidos de que deben hacer esa lectura con los poetas quiteños. Que uno de los integrantes del grupo tiene una tía dueña de un restaurante, y que lo de la comida ya está solucionado; que hablaron en un hotel y que también eso está solucionado, que lo que les falta es conseguir los pasajes de los 8 poetas quiteños que llegarán a Riobamba por dos días.

Esto que parece un relato de jóvenes perturbados no lo es, solo nos ilustra la forma elemental y rudimentaria de cómo se hace el trabajo de difusión cultural en nuestro medio. Poetas y artistas están en la orfandad, no hay una política cultural que propicie el desarrollo de las artes y el enriquecimiento cultural del país. Todo, en este plano, se hace por trampolines, zancadillas, y hasta porque me caes bien.

El Estado ecuatoriano todavía no entiende que la cultura y las manifestaciones artísticas son inherentes al desarrollo de una nación, y que, por lo tanto, se necesita invertir e incentivar en esta área como en cualquier otra del desarrollo de la sociedad.

A estas alturas no se trata del viejo dilema Estado vs. intelectuales. Nadie quiere que se lo llene de recursos, sino que las reglas del juego estén claras con organismos e instituciones estatales a las que se pueda recurrir, a sabiendas que es allí y no en otro lado, donde se encontrará el eco para canalizar de mejor manera los esfuerzos que tienen que ver con la cultura del país.

Seguimos en el viejo juego político donde la cultura no tiene cabida y al trabajo de los artistas e intelectuales se lo mira como una cosa de locos. Lo bueno es que contra viento y marea siguen apareciendo jóvenes perturbados, en Riobamba, Manta, Quito, Loja, Machala, Guayaquil, Cuenca, Lago Agrio, San Cristóbal, y un día las élites políticas de este país ya no podrán ignorarlos.


lunes, 11 de junio de 2007

Dos jóvenes poetas mexicanos

Juan Carlos G. Recinos (Pichucalco, Chiapas, México, 1984). Ha cursado sus estudios en diferentes instituciones académicas de Chiapas, Tabasco, Colima y Jalisco. En el 2002 obtuvo una mención honorífica por haber participado en el concurso de POESÍA FIL JOVEN, de la Ciudad de Guadalajara. Ha colaborado en los periódicos “El Correo de Manzanillo”, “El Diario de Colima” y “El Ecos de la Costa” en Colima. “El Sol del Bajío” y el “Correo de Guanajuato” en Guanajuato, y en “El Occidental” de la ciudad de Guadalajara.

TRUENO MARINO

Vago por tus labios, dos paredes desprendidas,

con mi sangre y la luz,

con la sal, el topacio y las espinas.

¿Cuál es tu nombre flor pétrea?

Soy un semáforo rojo, un trueno marino,

el crepúsculo del volcán desnudo.

Sólo mi pecho guarda tu llanto,

anillo de agua de tu corazón.

Cuando de mis copas

brota la espuma del mar de tu gris mirada de hastío,

respira mi corazón y respiran las flores

con tu piel de guanábana madura.

PIEDRA ÁGATA

Cuando la luna salga a florecer, amante,

mis manos como el cristal viejo ascenderán

a seguir tu sombra.

Por encima de pinos y ciruelos,

el universo de pálido dios marino,

va a morir, con los pájaros ciegos.

Las olas serán montañas.

¿Cuánto, amor de piedra ágata

intentó el sahumerio?

Dirás que la armonía del aire, embriagante y sepulcral,

se desplegó.

Crisálida es tu sangre infestada de nomeolvides.

MANOS PÚRPURAS

A Ana Gabriel

Al este, un beso tiembla entre los días.

Tus ojos, flor y piedra.

Manos púrpuras sumergidas en sangre.

Te amo desde que tu frente de peces

extingue al sol y al silencio,

flor pétrea.

Mi corazón en tu garganta, desgrana

las palabras del sauce.

Tu mano desnuda.

Al revés de un silencio nocturno, el corazón, aullido,

gesto detrás de la noche en diciembre.

Dije tu nombre y la voz del espejo rozó mi mano.

Confianza de la violencia de las horas,

he aquí que soy un transeúnte,

tu sal cierra mis ojos.

AL PONIENTE

Existes porque te nombro,

un ave pasajera te reclama.

Líneas de luz sobre el otoño,

escalo la claridad con mis manos desnudas.

Existes en un movimiento de peces de plata,

en un chorro de agua sobre nuestras cabezas.

¿Quién va a preguntar la edad de tu árido corazón?

Y sin embargo existes al poniente,

vuelo de pájaros, ojos de fuego,

delirio del corazón de sombra antigua,

luciérnagas que se congelan, aflicción de sal.

Existes porque te nombro y mi sangre cae en tu piel.

SAL HÚMEDA

Tu nombre significa hoja de árbol,

navío que roza mis labios,

sal húmeda de pasos marinos,

bromelias, dos ojos como planetas en la roca.

Las cenizas del corazón,

son una sombra cerca de mi pecho.

Poemas inéditos del poemario Cantos peregrinos.

Ana Gabriel Castillo Sánchez (Autlán, Jalisco, México, 1988) Estudia el 2do. semestre de Lingüística en la Universidad de Colima. Su trabajo literario ha sido publicado en los suplementos culturales del diario Ecos de la Costa (Altamar) y El Comentario (Destellos), ambos del estado de Colima.

Pero sólo un poco

Contemporáneos, poseídos, locos,

sometidos a la eternidad de su férrea vida moderna;

que van al ritmo de la tecnología.

Ya no encuentran respiro para reponer los envases de su esencia,

se conforman con los sorbos de la Web

y un paseo por los buscadores.

Se acabó la contemplación del todo y de la nada,

están comprimidos al momento;

la estática se apoderó de ellos

y enfrente, la escuálida cara del monitor.

¡Ay, contemporáneos! ¿Qué vamos a hacer?

Si entre faxes mal enviados, e-mails añorados

chats globalizados y enlazados;

encuentran tiempo para auto imprimir las palabras escaneadas en los ayeres del ayer.

Entonces, y sin más tendré que confesar,

que yo he caído un poco, pero sólo un poco

a las redes mundiales.

Cuando ya no haya esperas

Te esperaré cuando no haya nada sobre mis manos

y el viento no me provoque frío,

cuando en tu sombra descolorida te disfraces

de humano, de niño, de hombre y de anciano

y camines por la orilla del mar

dejando tus huellas deformadas en la arena.

Cuando mi sed se haya saciado

con la última gota del rocío y del ámbar suicida de tu boca,

y entre mis parpadeos te pierda de vista

y me piense ciega.

Tú me esperarás cuando vuelva todo

cuando hablemos sólo con miradas

y escuchemos las palabras sin sonido.

Te esperaré tal vez cuando el calor me haya derretido,

y necesite que retengas

mi indefensa alma y le des respiración a pequeñas dosis.

Mejor nos vamos a esperar

en el próximo invierno,

cuando estemos congelados y nada nos duela

cuando ya ni el tiempo nos cale

y en nuestras bocas ya no se guarden esperas.

Inertes

Van caminando,

pisando sus desgastadas rodillas,

laceradas por el carbón de una jornada,

fragmentadas sobre las piedras afiladas de la inequidad;

en una estación, en un vagón, en un túnel

en cualquier callejón oscuro

Cargados de unas moronas de pan con sabor a dolor

y a caño destapado en domingo.

Unos cuantos canes y sus pulgas son la compañía

en cada sobreviviente y desértico día,

sus lenguas sedientas hablan otras frases,

pronuncian inertes palabras que nadie escucha.

Llenan sus labios de quejidos secos

que le imploran al vacío

les devuelva el hilo de la vida.

Muerta ya, descansa la esperanza de que florezca la rosa

en esta primavera

y el polen les produzca más alergia.

Sólo Dios es testigo,

sólo Él escucha los sollozos en su soledad,

sólo del Creador y de más nada pueden atragantarse.

Peregrinar

En cualquier tarde repentina

de cualquier día de marzo

de cualquier soplo instantáneo,

llévame hacia donde nace el viento tibio y vacilante

hacia donde el sol se funde contigo

en una gota,

en un trébol, en una duna intacta.

Hacia el calor de tus manos

hacia el dolor de tu noche

donde cuestionas a tu sombra sin voz

donde el maullido del gato te da las buenas noches

donde la luna te canta cantos de cuna

y te asomas en un bostezo,

hacia ti,

hacia donde estás tú.

Sí, alguna vez

Existió un punto en mi cabeza

y entonces existió mi infancia

-infancia-

pude saborearte en los caramelos de la abuela,

en el flan napolitano de mi madre

en los “sí” de los permisos sabatinos de mi padre

cuando

te comía en la verdura picoteada.

Exististe

en la urticaria colectiva de los juegos y las risas,

entre los olotes, la tierra y la grava

entre las ramas de los almendros

y las caídas en el lodo.

En la invisibilidad de los charcos.

En la lluvia y las ciruelas aplastadas por el llanto.

Exististe.

Sí,

alguna vez.