lunes, 9 de junio de 2008

La poeta guayaquileña Rocío Burgos (1963-1997)

Por Augusto Rodríguez

Nació en Guayaquil en el año 1963., Lcda. en Comunicación Social de la Universidad Estatal de su ciudad natal. Sus artículos y poemas salieron publicados en varios diarios del país. Fue integrante del taller literario de la Casa de la Cultura, Núcleo del Guayas. Dice en el texto de la contraportada de su primer y tal vez único libro publicado en el año 1995 por la misma institución cultural: "En su primer poemario Siluetas de fuego se revela una nueva voz sensible y vigorosa que enfrenta las cosas cotidianas de la vida desde un punto de vista erótico y existencial". Dicen que se suicidó, otros que se accidentó mientras manejaba su auto en estado etílico (¿sobria?) en algún puente de la ciudad de Guayaquil. Los poetas nunca dejan bienes materiales, en cambio, sí su poesía. Lo importante creo yo es descubrir más de esta poeta y leerla:


ENTRE MIS DIENTES

Un felino hace el amor.

Alero
de pelo gris
formas esotéricas
mi mente fornica
en tu techo de angora.

Acodero en la ribera de tu sexo
piel de sudores
tu cariño quema.

Tu cascada estimula mis sentidos
minuto robado
entre ilusiones,
sabor infinito de la resurrección
mi lengua destruye tu barrera.

Mi mente doblega
los enigmas de tus dedos
un orgasmo estalla en mis entrañas.


NI POR QUE SOSTENGO MIS
/PIERNAS


en estos fierros viejos
me canso de ser pueblo.

Me trajeron
apuntándome con una 38
arrancándome a golpe sus verdades
confesiones escritas con mi cabeza rota
con el ambarino pus de mis heridas.

Ellos sintieron miedo de mis hojas
de la pluma buscándome la mano
y me encerraron con los otros presos
entre cuatro paredes mal escritas
que apestaba a cal, mortaja, náusea
donde las cucharas cortan como puñales
disputándose esas tarrinas sucias
que los panas le dicen la vajilla.

Y aquí al igual que tu, que aquel,
que ellos, un día de esos me robaron
mi nombre y apellido,
comencé a incursionar
en la trilogía de la angustia
donde las ideas fluyen sin esperanza
mordisqueando la certeza del fin
acaso más dulce que el de aquel
(que importa)
que vive en el candor de los milagros
de la ingenuidad lineal de sus iguales.

El consuelo no llega
continúo aún
donde tal vez no me encuentre
donde tal vez me quede.


NAVEGUÉ
en leche
de lobas.

Fui agua lustral
tallo sin leyendas.

Armiño de diosas
me salvaron.

Espejismo de matrices
divago
en el recodo
de un vestigio.

Númen
piedra angular
bifúrcate
en las arcas.

Coro de cigarras.

1 comentario:

Kozic dijo...

Creo que la palabra poeta tiene femenino: poetisa.

RAE.es:

2Poetisa.
(Del lat. poetissa).

1. f. Mujer que compone obras poéticas y está dotada de las facultades necesarias para componerlas.

2. f. Mujer que escribe obras poéticas."