jueves, 26 de junio de 2008

Los Cuerpos guardados de Maritza Cino Alvear

En el Centro Ecuatoriano Norteamericano de Guayaquil se presentó el poemario “Cuerpos guardados” de la reconocida poeta Maritza Cino Alvear, el pasado martes 24 de junio. Este libro salió publicado con el auspicio del CEN. La poeta Cino Alvear nació en Guayaquil en el año 1957. Licenciada en Lengua Española y Literatura, Universidad Católica de Guayaquil. Diplomado en Educación Superior, Universidad Casa Grande. Ejerce la cátedra en algunas universidades de la ciudad. Ha recibido algunos reconocimientos literarios y académicos. Ha publicado los poemarios: Algo parecido al juego (1983), A cinco minutos de la bruma (1987), Invenciones del Retorno (1992), Entre el juego y la bruma, antología (1995), Infiel a la sombra (2000). Sus poemas constan en algunas antologías nacionales e internacionales. Sus textos también constan en revistas de Latinoamérica, España y EE.UU. y en publicaciones virtuales norteamericanas. Su poesía ha sido traducida al inglés. Aquí algunos poemas de su nueva obra:

*

La poesía en su eterno oficio
inventa un fantasma
festeja su luto,
y se ofrenda al amor.

El horror también es solemne.

*

Iniciada
en los placeres cósmicos,
editora del vértigo
te nombro.

*

No oigo voces
ni silencios
solo el espectáculo
de hacer el amor
con la muerte.

*

Asúmeme sin sombras
en este montaje imaginario,
retórname
al invento sin túneles ni lunas,
devuélveme la esencia
de hierbas y tambores,
confúndete en mi cuerpo
registro de otros nombres,
despiértame a la vida
vacía de palabras.

*

He removido los escombros
y resucitado nueve veces,
me han amamantado los cuerpos de la bruma
y en este ritual de los sentidos
sé que nos hay ruinas en el mar
y los espejos aún me aguardan.

Habitarme es un placer
que me reservo.

martes, 24 de junio de 2008

Dina Bellrham: la oscura libélula que arde en luz


Por Jesús Ademir Morales Rojas

- Lo maravilloso de esta vida es que cada día nos aporta una nueva razón de desaparecer.
Cioran.

Para ti pequeña Dina, con admiración y cariño.

¿ Todo es más fácil sin corazón?
A veces pienso que soy un tiesto
Con un rosario de núcleos níveos
Y el hombre… y el mundo…
aprende a ser amor…
Soy el amor del pueblo
La boca del lirio
Y todos me atavían de grietas ……
todo vale mientras mis alas
permuten una péndola en éxtasis
¡Absórbanme hijos efímeros!
Que yo soy un verso siempre.
( de Absorbez-moi )

Dolor, insuficiencia, frustración… que el mundo pende del vacío es notorio y angustiante; y sin embargo existen seres que pugnan por impedir su caída irreparable, su perdición absoluta.

La poesía de Dina Bellrham es un testimonio valioso de este afán redentor, que transmutándose constantemente, de manera tortuosa muchas veces, vaciándose en palabras- reservas de ser extraviado, alimento para las almas extenuadas, consigue realizar un acto de sacrificio singular y disimulado, pero que a la larga, da un fundamento, no obstante frágil y cristalino, suficiente para todo el entramado de lo real que nos contiene y propicia.

Mis amores han sido un cúmulo
de intensidades rotas.
Mis manos siempre han latido
para un vuelo efímero.
Pero yo soy así, intensa y lúgubre.
Solitariamente feliz.…
Si me he hecho ojos universalmente……
Más bien soy el mar.
Por que quiera o no arrastro a mi costado
inmundicia y ternura.
Soy una esponja pasiva.
A veces creo que poseo
una capa de poderes paradójicos
y puedo metamorfosear
el núcleo de este mundo impío.
( de Soliloquio al Doctor)

Es posible realizar una lectura de las composiciones de la autora en donde se identifique el siguiente esquema:

1) Yo (el enunciante poético/la autora)
2) El (el ser amado/el destinatario del mensaje del texto)
3) La palabra (pétalos pintados y silencios rojos/ el poema/la escritura)La interacción de estos tres núcleos compositivos da como resultado una dialéctica singular que se resumiría de la siguiente manera:
a) Primera negación (la poetisa se niega así transmutada en versos)

La poetisa / el anunciante poético se aliena hecha palabra, se desconoce en términos elegantes por su desnudez, por su anatomía expuesta en forma “higiénica” (tal vez la formación en ciencias médicas de la autora faciliten esta transición) y este vaciamiento de la identidad en poema se manifiesta en muchos modelos bellos y expresivos:

He puesto a secar mi atrio
donde emergen las palabras…
Todo es más fácil sin corazón
(De Absorbez- moi)
Yo me siento invisible,
archivada en un lienzo arcaico
que nunca fue famoso…
(De Retour)
estoy presa en mi reflejo de humana…
(De Epístola noctánbula)
Mis manos no entienden
su desnutrida ansiedad de enanos
ni estos ojos su inesperada esquirla
que deambula en su esqueleto de ruedas
( De arañas bipolares)
Segunda negación ( los versos no bastan para acercarse al ser anhelado)
b) El intento expresivo de la autora nunca puede culminar su cometido en primera instancia, por la falta de sensibilidad del ser amado o su ausencia, y en el caso del clímax amoroso, la deleitosa despersonalización de ambos participantes, motiva la limitación inherente de unas construcciones tan lúcidamente hermosas, como insuficientes para contener el momento que tratan de rescatar:
He decidido tejer demencias
en mis plumas de cóndor níveo…sin ti…
prefiero llenar mi plato
con navíos de sobredosis…
(De arañas bipolares)
Entre tanto
subamos al proscenio
y disfracemos el beso
cobijemos al tiempo
y su complejo de ciempiés…
Entre tanto amor mío…
seamos desconocidos
( De Entre tanto)
Noches sódicas tatúo
mientras me hago la dormida.
A veces creo que me odias
y remites un gesto escatológico
desde el lupanar donde habitas
(De Retour)

c) Afirmación (De la anterior insuficiencia brota el poema, que al servir de alimento al lector, repite la dialéctica implícitamente al negar todo lo que en él se lee, sin embargo, esto da como resultado la perduración del ser, el avance dialéctico, la salvación del mundo)
La poetisa se ha hecho palabra, poema, libélula en vuelo, buscando expresar el fracaso permanente por atesorar por completo al ser amado; ella ya expuesta en versos se ofrenda de alimento, de cura, a los ojos del lector (los suyos propios también por lo consiguiente) que al participar de la obra, al transformar en palabras leídas todos los elementos virtuales que la propiciaron, la niega, pero en el interior del lector, las semillas de vida que la autora deposita en sus obras, germinan, y construyen una perspectiva de mundo particular en donde ahora se poseen sentimientos, evocaciones y vivencias de las que antes carecía: la oscura libélula, proveniente de las umbrías regiones del sufrimiento, se ha ofrendado hecha luz, queriendo alcanzar la luna, para iluminar al mundo, y hacer evidente que era totalmente distinto a lo que siempre, de un momento a otro, se pensaba.

Morir! …
mi fin de rinoceronte
mi dolor de hormiga
Estoy feliz.
( De arañas bipolares)…
Alguien me sonríe
mientras expando mis piernas
como un libro……
El pentagrama digiere el último calor…
-el silencio vuelve contigo-
(De Do-re-mi)
¿Y yo?
También necroso animales
que penden de un árbol…
deletreo entes cobijados en letras…
Yo no soy tuya
estos pezones contienen maná
para mi homólogo…
la entrepierna incorrupta
para la lanza latente de poesía …
tus ramas están en otoño perenne
y yo cumplo todas las estaciones
¡FLOREZCO!
(De no es ego, es cansancio)
Siempre nazco enamorada (defecto de fábrica)
y con una mujer extasiada de telarañas…
volveré a ser tu monstruo bajo el catre
inevitablemente reconocerás mi poesía
de montes esotéricos
y eternamente seremos nada.
¡Nada, cuando yo fui todo!
Seguirás temiendo mi epidermis
humedecida en latidos esnóbicos…
no existe elixir para mi almuerzo y nazco hecha amor…
Y también me suicidaré así…
Porque aunque los dedos derramen
nuestros arrebatos
soy como soy…podridamente amante
(De Demasiada)

Todo y nada, negación de la negación: el amor.
La poesía de Dina Bellrham es en última instancia un sacrificio de amor, tortuoso, demandante y absoluto, una ofrenda motivada más que por el silencioso ser amado, por el amado ser del silencio, que nos retorna obsequiado por esta poetisa redentora, que se vuelve vieja cuando escribe, donando su vida en la savia de su péndola, para devolvernos ese silencio que nunca ha dejado de expresarse en el vacío de un mundo inerme, pero que ahora, conmovido por esta entrega de la libélula extasiada, es un silencio agradecido, por haber podido disfrutar por un momento apenas, de ser el fecundo sonido radiante y fugaz, de la luz.

El numen de ayer ha dejado semillas
su secreto es mío…somos amantes y enemigos…
(De Epístola -prosa poética-)
No es que no me ame.
No concibo la idea de que no me amen.
Yo que soy libélula,
árbol almacenando ramas.
Yo, amor.
(De Soliloquio al Doctor)

Sitio de la poetisa Dina Bellrham:
http://bellrham.blogspot.com/

miércoles, 18 de junio de 2008

El círculo vicioso de Miguel Antonio Chávez


Por Alexis Cuzme

Cuando se creía que ya no podría haber esperanza en la nueva camada literaria ecuatoriana, resulta que somos sorprendidos hasta la alteración -recobrando nuevamente la fe perdida por los azares y malas lecturas encontradas en el camino y en los estantes de las librerías- por este Círculo vicioso para principiantes (Universidad de Cuenca, colección La (h) onda de David, 2005) de Miguel Antonio Chávez. Primero y arrollador libro de este escritor guayaquileño, que no es solo una muestra más de la creación literaria del país, sino el alarmante –pero satisfactorio- signo de que se está trabajando seriamente en la literatura, que la creación no es solo la simple excusa para sobresalir en un terreno saturado de publicidad, comerciabilidad y pose; que en verdad se está haciendo arte (aunque no del típico que degustarían quizás amas de casa adictas a libros de autosuperación), y el talento es el pilar de mayor sustento para tal aseveración en la obra de Chávez

Su cuentística nos acerca a una fresca creación literaria, donde el humor negro, el sarcasmo, lo desconocido (sí, casi como una dimensión arcana y horrorosa) y la recurrencia por crear a partir de historias enfocadas en la cotidianidad de toda metrópolis, logran hacer de su personalizado universo creativo un pandemónium legible y divertido –pero sin el descuido de la iniciación, sino más bien con la exigente seriedad de todo literato- de consumir y espectar, puesto que la recurrente imagen en las narraciones –como solo cuentos bien logrados producen- nos acercan a ello. Tal y como si frente a una Tv. el autor nos mostrara –en cada uno de sus cuentos- la realidad puertas a dentro, la que se vive y agota diariamente en las relaciones afectivas, emotivas y laborales. Esa realidad enfermiza saturada de estrés y tedio en su mayor explosión: donde suicidas frustrados, escritores en busca del “gran arte”, reflexivos e irreverentes individuos en torno a su condición son la muestra circundante que Chávez ofrece en su todo literario.

Cuentos como: Publicitarius musa, Apología del choclo, Te extrañamos, EE, son una muestra de esa ingeniosidad, donde se notan distintas técnicas y recurrencias al momento de contar, donde la publicidad (o el escenario repetitivo en busca de historia y personajes encajables para una acción debidamente determinada), la interrogante a cuesta (y esa desencantada conexión con el alter ego inquisitivo) y el juego con las palabras (pretensión descabellada a la que recurre el autor y logra salvar los obstáculos) reafirman el valor y la creatividad de estos cuentos.

Hay estilo y desbordante originalidad, y eso, para el primer libro de un autor, dice mucho. Podemos dormir tranquilos, lectores, hay esperanza y talento en la narrativa de la nueva camada literaria ecuatoriana, aunque de vez en cuando se tropiece con malas lecturas encontradas en el camino y en los estantes de las librerías.

Publicado recientemente en la web literaria chilena Letras.s5.com

lunes, 16 de junio de 2008

Libro de Iván Oñate se publica en México


Según su propia confesión, en el reparto de panes y de peces a Oñate le tocó la sombra. De esa oscuridad, de esa “extraña obsesión por la terrible maravilla”, como él la llama, emerge su más reciente poemario.‘El país de las tinieblas’ (la consonancia con ‘El corazón de las tinieblas’, de Joseph Conrad, es deliberada), libro de poemas forjado en los últimos años, acaba de aparecer en la colección Media Noche de la ciudad de San Luis Potosí.
México lo tiene mimado (le gusta usar ese verbo para referirse a ese país) desde hace años. “Allí conocí al poeta Eugenio Montejo que ha muerto hace poco. Allí me habló largamente de César Dávila Andrade, a quien trató personalmente. También me envió un saludo para el pueblo del Ecuador, saludo que por esas extrañas simetrías del destino, en este momento que lo pronuncio se ha convertido en una despedida”.
En esa suerte de simetría secreta que bulle entre la angustia humana y el silencio categórico del universo se inscribe el libro del poeta ambateño. Fiel a sí misma, la poesía de Oñate recorre las miserias de la condición humana con ojo a la vez compasivo e irónico. Su sentido de la imagen y los giros rítmicos construyen visiones poéticas fuertes y de profunda intuición.La edición ha corrido a cargo de la Universidad de Zacatecas y el Gobierno del Estado de esa localidad, y es parte de una serie de 10 libros entre los que se cuentan ‘Las condiciones de la guerra’, de David Ojeda; ‘El nuevo liguero de Maruja y otros fetiches’, de Juan José Macías, entre otros.
El lanzamiento oficial será la semana próxima durante encuentros literarios pactados en el Cuarto Festival Internacional de las Letras organizado por la Dirección de Cultura del ayuntamiento de San Luis Potosí. La cita central será el homenaje que hace la ciudad al renombrado poeta mexicano José Emilio Pacheco.Los comentarios de ‘El país de las tinieblas’ estarán a cargo de David Ojeda, el cuentista Juan José Macías y los poetas Margarito Cuéllar y Zacarías Jiménez.
La crítica literaria inglesa Jean Franco (famosa por sus estudios y testimonios sobre los autores latinomericanos del ‘boom’) hace pocos días, mientras leía el manuscrito, expresó sobre ‘El país de las tinieblas’: “Es un libro lúcido, hermoso, terrible”. Las dos lecturas que Oñate hará durante el Festival de Zacatecas serán en compañía del poeta José Emilio Pacheco, el miércoles 18, y el viernes 20 de este mes. Del mismo modo, un reciente libro, este de prosa, titulado ‘El río de Kurtz’ (Conrad es un puntal del universo imaginativo del poeta ambateño) está en proceso de publicarse también en México.

(Fuente: diario El Comercio)

viernes, 13 de junio de 2008

Eugenio Montejo, poeta que se sintió un mariachi más


Por Margarito Cuéllar
Monterrey, México

El creador fallecido el pasado jueves, visitó nuestra ciudad en 2004 para participar en el Festival de las Letras. En su estancia demostró ser gran conocedor de la cultura mexicana.

Concluía el XVI Festival de Poesía Bogotá. Casi todos los poetas mexicanos, con sus respectivas mujeres, habían regresado ya a su país. Quedábamos unos cuantos rezagados: Antonio Deltoro y José Ángel Leyva, que fueron a Medellín invitados por el grupo de teatro Águila Descalza; yo, que todavía impartía algunos recitales, vagabundeaba y en unas horas regresaría a mi país.
Antes de ir a mi cita con Guillermo Martínez, escritor y editor de Trilce, mientras esperaba a la poeta mexicana Jessica González, revisé de prisa mis correos electrónicos. Uno, sobre todo, me dejó perplejo. Era una nota firmada, con el dolor que este tipo de noticias trae consigo, del poeta venezolano Ernesto Román, que regresara a su país unos días antes después de participar en el festival: “Amigos, ha muerto el gran pájaro de la poesía venezolana, tras una penosa enfermedad, a media noche, murió Eugenio Montejo. Esta noticia sin duda enluta a medios culturales y universitarios, debido a la gran influencia por años cultivada por este gran artista que quedará como legado para generaciones futuras”.
Paradojas de la vida, el autor de La ventana oblicua, El taller blanco (ensayo, 1974 y 1983, respectivamente), y de un texto heteronímico lo suficientemente extraño (El cuaderno de Blas Coll (1981), de libros fundamentales para la poesía latinoamericana como Élegos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas palabras (1977), Trópico absoluto (1982) y Alfabeto del mundo (1986), entre otros, murió lejos de su patria, pero muy cerca del idioma, la tierra y la poesía que amaba: Valencia, España.
Poco antes, en otro viaje o en el sueño, en esta vida o en la ajena, el poeta, pletórico de gozo poético y etílico, se lanzaba a una alberca llena de comensales, con todo y ropa, precisamente en la ciudad donde pasó sus últimas horas, muy cerca del Centro Policlínico Valencia (La Viña), donde permaneció recluido desde una semana antes de su deceso.
El poeta, ensayista y diplomático venezolano había nacido en Caracas en 1938. Pronto se caracterizó por la rica gama textual y el gran dominio de las formas, constituyéndose en un gran representante de la poesía suramericana.
Rafael del Castillo, organizador del festival y director de la revista Ulrika, palideció cuando le di la noticia, mientras bajábamos por el elevador con mi equipaje. Montejo era amigo entrañable y colaborador del festival.
Mientras sobrevolaba el cielo de Costa Rica asolado por una lluvia tenaz, en espera de que le dieran permiso de aterrizar al vuelo de Taca con destino final México, pensaba en la nota del poeta Román sobre su compatriota, redactada al vuelo. “Entre sus más recientes trabajos”, continuaba, “se encuentra su participación como fundador de la revista Azar rey, co fundador de la revista Poesía de la Universidad de Carabobo, que junto a la Universidad de los Andes le confirieron el doctorado Honoris Causa a este hombre de letras como un modesto homenaje a su trayectoria literaria. También fungió como investigador en el Centro de Estudios Latinoamericanos ‘Rómulo Gallegos’ (Caracas). Colaboró de manera cercana con gran cantidad de revistas nacionales y extranjeras, trayectoria que le valió el Premio Nacional de Literatura en el año 1998. Uno de sus poemas es citado en la película 21 Gramos (2003), del director mexicano Alejandro González Iñárritu. Montejo recibió importantes galardones por su obra literaria y le sirvió inclusive en el campo diplomático como embajador en Lisboa durante varios años.
En octubre de 2005 obtuvo el Premio Octavio Paz de poesía y ensayo, donde profirió su discurso ‘Honor, alegría y responsabilidad’, una semblanza de su vida artística.”En Octubre de 2004 Montejo visitó Monterrey como invitado del Festival de las Letras. Fue él quien impartió la conferencia magistral de apertura en el Museo de Historia Mexicana.
Conocedor de la cultura y la música mexicana, nos regaló una noche entera en el antiguo Hotel Monterrey. Montejo se sabía todas las canciones. Y particularmente esa noche cantó como si fuera un mariachi más, junto a la mexicana Natalia Toledo y el poeta ecuatoriano Iván Oñate.“Sólo en la soledad”, escribió el poeta en uno de sus libros, “alcanzamos a vislumbrar la parte de nosotros que es transferible y acaso ésta sea la única que paradójicamente merece comunicarse a los otros”.
“La tierra giró para acercarnos” (1938)
Éste es el poema del cual Sean Penn recita un fragmento en 21 gramos
La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño,
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor,
tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.

miércoles, 11 de junio de 2008

Iturburu recapitulado


Por Alexis Cuzme

¿Existe franqueza para autoevaluar una carrera literaria? sin duda que sí, es lo que hace Fernando Iturburu en Rumor de inventario (CEN publicaciones, 2008), su antología personal, donde se explora a sí mismo para dar a conocer al lector (y recordarse) su proceso evolutivo en la literatura.
Para quienes no leímos sus primeros libros (publicados a finales del setenta e inicios y finales del ochenta, donde las prioridades de muchos eran los juegos y diversión) esta obra es un acercamiento, quizás no completo pero sí próximo a lo que Iturburu ha considerado valioso, de su trabajo en distintos géneros, porque aquí no solo se encuentra al Iturburu poeta y narrador que muchos hemos leído a medias (para que mentir: uno o dos poemarios y El cholo Cepeda, en lo personal), sino también al cronista, ensayista y blogger.
Rumor de inventario es un repaso de todo lo que ha escrito este autor guayaquileño (publicado y en otras ocasiones aún inédito), y de su misma vida, porque como lo afirma: literatura y vida se han mezclado para sobrevivir a quienes habitan junto a él: familia y amigos.
Pero más allá de la recapitulación fragmentaria, que se recoge en este libro, de la obra de Iturburu, está el mensaje: apoderarse de una voz poética y narrativa, que pueda alejar a cada autor de la mediocridad a la que muchos escritores del país han llegado y legado a otros; de ese hermetismo intelectual -sobre todo en poesía- y de lenguaje rebuscado, que no solo espanta al lector de mediana formación sino que crea círculos elitistas.
Ser sinceros con el trabajo literario que cada uno pueda desarrollar, ese es uno de los legados implícitos más importantes que ofrece Rumor de inventario.

lunes, 9 de junio de 2008

La poeta guayaquileña Rocío Burgos (1963-1997)

Por Augusto Rodríguez

Nació en Guayaquil en el año 1963., Lcda. en Comunicación Social de la Universidad Estatal de su ciudad natal. Sus artículos y poemas salieron publicados en varios diarios del país. Fue integrante del taller literario de la Casa de la Cultura, Núcleo del Guayas. Dice en el texto de la contraportada de su primer y tal vez único libro publicado en el año 1995 por la misma institución cultural: "En su primer poemario Siluetas de fuego se revela una nueva voz sensible y vigorosa que enfrenta las cosas cotidianas de la vida desde un punto de vista erótico y existencial". Dicen que se suicidó, otros que se accidentó mientras manejaba su auto en estado etílico (¿sobria?) en algún puente de la ciudad de Guayaquil. Los poetas nunca dejan bienes materiales, en cambio, sí su poesía. Lo importante creo yo es descubrir más de esta poeta y leerla:


ENTRE MIS DIENTES

Un felino hace el amor.

Alero
de pelo gris
formas esotéricas
mi mente fornica
en tu techo de angora.

Acodero en la ribera de tu sexo
piel de sudores
tu cariño quema.

Tu cascada estimula mis sentidos
minuto robado
entre ilusiones,
sabor infinito de la resurrección
mi lengua destruye tu barrera.

Mi mente doblega
los enigmas de tus dedos
un orgasmo estalla en mis entrañas.


NI POR QUE SOSTENGO MIS
/PIERNAS


en estos fierros viejos
me canso de ser pueblo.

Me trajeron
apuntándome con una 38
arrancándome a golpe sus verdades
confesiones escritas con mi cabeza rota
con el ambarino pus de mis heridas.

Ellos sintieron miedo de mis hojas
de la pluma buscándome la mano
y me encerraron con los otros presos
entre cuatro paredes mal escritas
que apestaba a cal, mortaja, náusea
donde las cucharas cortan como puñales
disputándose esas tarrinas sucias
que los panas le dicen la vajilla.

Y aquí al igual que tu, que aquel,
que ellos, un día de esos me robaron
mi nombre y apellido,
comencé a incursionar
en la trilogía de la angustia
donde las ideas fluyen sin esperanza
mordisqueando la certeza del fin
acaso más dulce que el de aquel
(que importa)
que vive en el candor de los milagros
de la ingenuidad lineal de sus iguales.

El consuelo no llega
continúo aún
donde tal vez no me encuentre
donde tal vez me quede.


NAVEGUÉ
en leche
de lobas.

Fui agua lustral
tallo sin leyendas.

Armiño de diosas
me salvaron.

Espejismo de matrices
divago
en el recodo
de un vestigio.

Númen
piedra angular
bifúrcate
en las arcas.

Coro de cigarras.

jueves, 5 de junio de 2008

Goma de mascar de Rafael Courtoisie


Lengua de Trapo, 2008. Colección Nueva Biblioteca, 145


1. AUTOR

Rafael Courtoisie es uno de los escritores uruguayos de mayor reconocimiento internacional. Su novela Santo remedio (Lengua de Trapo, 2006) ha sido elegida por las editoriales españolas y la Fundación Lara como una de las seis mejores novelas publicadas en español durante 2006. Su libro Cadáveres exquisitos fue Premio de la Crítica. Su novela Vida de Perro obtuvo el Premio Nacional de Narrativa del Ministerio de Cultura del Uruguay y fue nominada al Premio Rómulo Gallegos, de Venezuela. Tajos y Caras extrañas son sus anteriores novelas publicadas en España. Ha recibido, entre otros, el Premio Fundación Loewe de Poesía (España, Editorial Visor, jurado presidido por Octavio Paz), el Premio Plural (México, jurado presidido por Juan Gelman), el Premio de Poesía del Ministerio de Cultura del Uruguay, el Premio Internacional Jaime Sabines (México) y el Premio Blas de Otero (España). Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, rumano y turco, entre otros idiomas. Goma de mascar es su cuarta obra en Lengua de Trapo.

2. OBRA

La literatura al servicio del asesinato, el asesinato al servicio del ego, el ego hecho pedazos a los pies del lector.

Kate, una joven, lasciva y talentosa estudiante de Economía de la Universidad de Sappy City, aparece asesinada justo después de sacar a la luz un brillante proyecto de reciclaje de goma de mascar. Entre los sospechosos, dos poetas de fama internacional, candidatos al Premio Nobel y distinguidos profesores: Joseph Rabbit y José Asunción Valenzuela. La investigación del crimen recae en el teniente Carson, un alcohólico inveterado, ingenioso y bonachón, y en su ayudante, el sargento Merril, un homosexual de «closet» inteligente y ético. A medida que van saliendo a la luz las pequeñas miserias de todos los implicados, en la apacible Sappy City se suceden crímenes y acciones violentas protagonizadas por una variada galería de personajes: un estudiante y jugador de fútbol americano guapo y estúpido, una asesina profesional contratada por una de las grandes empresas que manejan el negocio de la goma de mascar y los neumáticos, un primo de Rabbit vinculado con la mafia rusa, y otros tantos.

La narración se desenvuelve en la clave de humor, ironía y precisión a que nos tiene acostumbrados Rafael Courtoisie. A esto se añaden además buenas dosis de mala uva que alegrarán el día al lector más reticente. Novela erótica, tanática y de suspense desarrollada en una prosa ágil y deslumbrante, Goma de mascar es un thriller desternillante. Un verdadero placer.

«En la obra de Courtoisie se destacan la gran precisión y a la vez una sorprendente libertad en el manejo del lenguaje» (Octavio Paz).


3. TEST DE TRAPO

Mi vida
«Mi infancia son recuerdos de un patio de Montevideo y un huerto claro donde madura el limonero. Los limones maduraron y cayeron. Nadie los levantó. La tierra se puso agria, ácida. Para olvidar el asunto me puse a escribir. “La respuesta es la tristeza de la pregunta”, dijo, sabio, Fernando Pessoa. Prefiero conservar la alegría».

Lo que pienso de la Literatura
«Una forma insuperada de disfrutable realidad virtual. Una de las mejores maneras de entender y gozar el mundo en muchas vidas, paisajes y épocas, a bajo costo, sin tener que moverse de su hogar, y sin renunciar a pensar...».

Mis proyectos
«A la hora de escribir esto estoy en el Midwest de Estados Unidos, acabo de regresar de Chicago, donde comprobé que el fantasma de Al Capone es tan solo un invento turístico, mientras los gánsters ocupan distinguidas posiciones y están más vivos que el demonio. No puedo revelar mis proyectos: el sheriff está mirando».


4. ALGUNAS PREGUNTAS AL AUTOR

Numerosos escritores y pensadores han sostenido la hipótesis de que un contexto político hostil o frustrante es capaz de determinar las esferas más íntimas del individuo, como son su relación con la vida y la muerte, con sus seres queridos o con la sexualidad. ¿Puede decirse que tu novela comparte esta hipótesis en algún sentido?
Un escritor con ganas escribe casi bajo cualquier circunstancia, pero el contexto hostil pone en funcionamiento mecanismos de creación relacionados con lo más profundo, con lo subconsciente, instinto sexual e instinto de muerte incluidos. Mi novela tiene que ver con esa hipótesis y con la posible respuesta que la narrativa puede dar a un mundo que a veces parece irse, con cierta solemnidad y gracejo, a la mismísima mierda.

Tanto por el manejo de buenas dosis de ironía, como en lo desmesurado o absurdo de ciertas situaciones, se percibe cierto influjo de Kafka en tu novela. ¿Consideras que gran parte de nuestro mundo es esencialmente kafkiano?
Kafka es un tío bueno que está presente en los lugares donde suelo escribir, por eso trato de evitar el uso excesivo de insecticida. Pero aunque suene soberbio este mundo ya es extra kafkiano, en unos años Kafka se leerá, como los relatos de Andersen, a los niños más pequeños. La única forma de enfrentar esta Aldea Global o Glocal es con humor y un universalismo irónico, con una rabia alegre pero jamás resignada. God save Kafka!!

La humanidad siempre ha sido violenta. ¿Crees que nuestra época tiene maneras más sutiles o esencialmente distintas de vivir la violencia?
Siempre hubo violencia, pero la sutilización de la violencia es un producto de la casi fenecida postmodernidad y del extraordinario desarrollo de los mass media. La postmodernidad empieza con la caída del muro de Berlín y termina, simbólicamente hablando, con la caída de las Twin Towers... Las torres son derribadas con tecnología de la edad de piedra, mientras que en la sociedad informática se derrumban torres conceptuales...


5. LA CRÍTICA HA DICHO

De Santo remedio (Lengua de Trapo 2006):

«Rafael Courtoisie es una de las más destacadas figuras de la narrativa en lengua española. Poeta, narrador, cronista y crítico literario, ha obtenido el reconocimiento de la crítica internacional por saber afinar una poética del discurso, estableciendo distintos niveles de organización del espacio literario. Por un lado, la realidad fundante del texto; por otro, la ficción, el sueño, las fantasías. Alejado del realismo sucio, tan de moda entre sus contemporáneos, Courtoisie escribe sobre escribir». (Consuelo Triviño, ABCD).

«Courtoisie nos regala, en definitiva, con esta obra un fresco hilarante y descarnado, un prisma deformante aplicado directamente sobre la estupidez y la sinrazón humana. Y lo mejor de todo es que podemos reírnos con ello». (Javier Moreno, Revista deriva.org)

«Esta comedia negra de trasfondo existencial y político encuentra su justa y creíble solidez narrativa en el uso de una lengua literaria saludablemente esperpéntica. Y también en una fluidez narrativa concebida para registrar el ritmo sin fin de pericias surrealistas. Courtoisie ha conciliado con óptimos resultados ese costado lúcido de algunas literaturas con la conciencia de que el mundo ya no tiene remedio». (J. Ernesto Ayala-Dip, Babelia)

«Mezcla de hiperrealismo, parodia, algún apunte de crítica social, delirio y hasta metaliteratura, lo que sostiene este extraño cóctel, y los mejor de Santo Remedio, es su ritmo, rapidísimo, un auténtico trallazo. También algunas de las disparatadas situaciones por las que tendrá que pasar Pablito en su no huida de la escena del crimen». (Juan Vilá, On Madrid)

«Rápido y demoledor. La principal virtud de este libro es el entretenimiento. Para Pablo Green, protagonista, el fin justifica los medios: envenena a media comunidad de vecinos por no respetar sus necesidades. Courtoisie echa mano del sobresalto para adelantarse al lector, ofreciéndole humor, parodia y un puntito de absurdo. La otra virtud es la falta de respeto por la literatura. Una rica indisciplina» (Peio Hernández Riaño, Calle 20).

De Tajos (Lengua de Trapo 1999):

«Rafael Courtoisie es uno de los nombres mas descollantes y de más merecido prestigio en su país. Es un caso singular en la literatura uruguaya. En Tajos, el autor comparece como un espectador, pero un espectador implicado. Desde su mirador de privilegio discierne o inventa relaciones originales, a veces casi secretas, entre las cosas y las cosas, también entre los seres y los seres, y por supuesto, entre los seres y las cosas. No obstante, la aparente lejanía no es tal, ya que lo mirado involucra al mirón, lo compromete y hasta lo transforma» (Mario Benedetti, en la presentación de Tajos, en Casa de América, Madrid)

«Uno de los autores casi seguros si uno se detiene a pensar en quiénes ingresarán encabezando el canon de las letras uruguayas de este fin de siglo» (Posdata).

«A tajos, a pedazos, a cortes indiscriminados, a guillotinazos puros, a navajazos asesinos, el escritor uruguayo Rafael Courtoisie (Montevideo, 1958) le muestra los dientes a la “fábrica tradicional de novelas” en su más reciente libro y, de paso, se ríe de todas las formas narrativas actuales» (Soho).

«Tajos es una obra que nos da la visión del mundo que tiene un hombre abrumado por la soledad: su asombro, su incomprensión y su violencia ante la hostilidad de cuanto lo rodea» (Gara).

«En conjunto, el libro de Courtoisie es un ejercicio de narración cruda pero madura sostenida en un continuo suspense adornado de frases líricas, protagonizado por muy pocos personajes, unidos por la soledad en la que el nuevo milenio envuelve a los ciudadanos de a pie» (Diario La Rioja).

«Courtoisie quiebra las fronteras de género para crear un territorio de formas mixtas y autobiográficas. Herencia de sus ancestros, de su propio linaje: Cortázar, Cabrera Infante, Arreola, entre otros, quienes también retratan la tragedia histórica desde la tragedia personal de escritor» (Federico Díaz-Granados, El Tiempo).

miércoles, 4 de junio de 2008

Dos jóvenes escritores ecuatorianos, en importante antología narrativa hispanoamericana, “El futuro no es nuestro”


“El futuro no es nuestro: Narradores de América Hispana (1970-1980)”, es el nombre de la antología hispanoamericana de cuento donde los escritores guayaquileños Miguel Antonio Chávez y Eduardo Varas fueron seleccionados en representación de Ecuador.

Realizada por el narrador peruano Diego Trelles Paz, y editada en la página web de la reconocida revista literaria colombiana Pie de Página, en dicha compilación, constan muchos de los narradores más importantes de la narrativa hispanoamericana, como los argentinos Andrés Neuman y Gonzalo Garcés; los mexicanos Antonio Ortuño y Mariño González; los peruanos Santiago Roncagliolo y Salvador Luis; los venezolanos Armando Luigi Castañeda y Slavko Zupcic; los chilenos Luis Valenzuela y Alejandro Bisama, entre otros. Son en total 63 cuentistas.

Los cuentos antologados por Varas y Chávez se titulan “Mañana, después de todo” y “Polvo de estrella”, respectivamente. Eduardo Varas ganó el concurso “Escritores del mañana”, obtuvo mención en un certamen narrativo en Miami; es además músico y ha sido editor de revistas. Miguel Antonio Chávez, miembro fundador del grupo Buseta de papel y funcionario de la Subsecretaría de Cultura del Litoral, quedó finalista del Premio Internacional “Juan Rulfo” 2007, y consta en antologías en Argentina y España.

Ambos tienen un libro de cuentos publicado (“Conjeturas para una tarde” de Varas; “Círculo vicioso para principiantes” de Chávez), escriben en blogs muy leídos (“masalladelibros” y “grupobusetadepapel”) y han publicado en revistas literarias extranjeras como HermanoCerdo, de México.

La revista colombiana Pie de Página cobró especial protagonismo durante la realización del recordado Encuentro “Bogotá 39”, donde participaron los escritores ecuatorianos Gabriela Alemán y Leonardo Valencia.

“El futuro no es nuestro” estará disponible en los próximos días en: http://www.piedepagina.com/

lunes, 2 de junio de 2008

Te suicida de Carolina Patiño


Por Paolo Astorga
Director de la Revista Literaria Remolinos
Lima, Perú

Escribir, crear un mundo donde apenas cabe el dolor, la muerte, la desesperanza es a su vez crear un universo donde todos los elementos intiman entre sí, evocando luminiscencias que nos remiten a la infancia. Esa infancia donde las apariencias son lo mismo que los objetos reales. Esa infancia donde la realidad es tan trágica como un juego improvisado, la marca, el lastre del no-poder, el mito de un deseo que sangra hasta formar la cicatriz que volverá a abrirse violentamente, sin más posesión que un deseo frustrado, el silencio verdadero acompañando pasos sin sosiego. La muerte, otra vez en una lucha eterna entre nuestros fantasmas, pesadillas, el mismo espejo del destino.

Te suicida (CEN publicaciones, 2008) libro póstumo de la poeta ecuatoriana Carolina Patiño (Guayaquil – Ecuador, 1987-2007) nos presenta desde sus versos iniciales, el doloroso retrato del ser enlodado de miseria y soledad en un mundo donde contemplar la podredumbre de nuestras inconsecuencias (esas heridas profundas en el alma) es tan normal como respirar, mientras el yo poético se envuelve de toda esa atmósfera y se desdobla logrando ser una entidad dual y a la vez tan difusa como la muerte misma hecha promesa, una redención infinita, inútil, pero eterna:

y se dan cuenta que ya no respiro.
Pienso que despertaré de esta pesadilla,
mientras lloro;
pero mis almohadas no aparecen
y yo aquí muriendo.”

Al contemplar esta creación casi confesional, espasmódica, agónica a tal punto de lograr una catarsis, podemos afirmar que este viaje lírico y abrupto por la poesía de Patiño, tiende a descubrir muchas de nuestras caretas a través de la aceptación deshumanizada del ser, pero también para lograr mostrar esas manos ensangrentadas por la ausencia, por la indiferencia en la que sumerge la poeta para estallar su arte o envolverlo en una máscara, hacer posible el sueño o volverlo pesadilla:

“suenan infernales campanas de escuela
y yo entre viva y muerta me tambaleo. (...)
Creen que estoy rota,
pues lo estoy;
como esa muñeca de porcelana
a la que arranque los ojos”.


La veta del dolor surge a raíz de una asimilación tormentosa en lo que respecta a la relación con el padre. Aquí la poeta revela su odio-deseo ante la imagen paternal, pero a lo largo de su discurso va más allá de un simple alejamiento afectivo, vemos cómo el ser que anuncia su tristeza, nos desnuda también su anomalía, su daño interior tratando de acercarse a nuestra alma para gritar que está prisionera de todos esos traumas, de la violenta soledad, del funesto destierro espiritual, el quiebre de todo lenguaje afectivo hasta irónicamente llegar al único camino, también traumático y funesto:

“Mi padre ya me dio con quien hablar
mis pastillas cada día funcionan menos (...)
Me acuesto en el suelo a llorar
y golpeo mi rostro más y más
para que se deformea un punto inimaginable.”

A lo largo del libro el discurso cobra mayor fuerza e intensidad. La voz poética se afianza en sus elementos primordiales, para luego mostrarnos una obsesión por querer tomar conciencia ante la muerte (un deseo irreductible). Esa conciencia que partirá de la ausencia más profunda, será en todo caso un acercamiento hacia la evocación tan frágil a perderse como las caricias “que me mantenían a distancia de la locura”:

“dulce caja de recuerdos
que me mantenía a distancia de la locura
ahora que he mirado al espejo por horas
ruego que se corte mi pacto con la vida
yo sangré, respiré, lloré suficiente.

¿me puedo rendir ahora sin mi sombra?”


La imagen dual (el yo y el “otro yo”) se transforman en un solo ser indefiniéndolo y apartándolo lentamente de su identidad como ser humano. Las máscaras, las dobles personalidades nos hacen referencia a la idea de posesión. La posesión que comienza con la toma de conciencia de que existe algo que es independiente de nosotros e incontrolable. La idea concreta del otro yo (término explícito en el libro) nos refleja la personalidad de la poeta y el desconocimiento hacia algunos de sus sentimientos más profundos y aciagos que parten de un acto de culpabilidad, pero a la vez de un deseo por argumentar su desequilibrio tan trágico como inevitable:

“No tan conmovedor
como mi otro yo sangriento,
y peor su dolor en la transformación
a un monstruo hipersensible
y lleno de ganas de matar de a poco
a todo aquel que se atreva a mostrar
un mínimo de cariño hacia él.”

Ya en los últimos poemas la voz poética toma un matiz diferente. Se apropia de la identidad maternal, pero desde su óptica desencantada, violenta, que desembocará en un acto abrupto por querer desaparecer los traumas del pasado que retumban como martillos imperantes, la desprotección, la falta de conciencia se vuelve transforma en una acción deshumanizadora, grotesca, pero real muy real:

“Alimente a mis hijos de mis entrañas
llenos de anticonceptivos drogas alcohol (...)
Mi masoquismo ha llegado lejos
los quiero en mi vida
pero los mato de a poco.
Y yo solo

lo siento...”

No podemos negar en este libro, el elemento erótico. El sentimiento hacia el otro no nace como un deseo, sino como una prueba, como una invitación al acto emotivo del encuentro. Pero hay una realidad descarnada, un gélido dolor implícito en esta marcha, el dolor refleja sus elementos discordantes, para luego mostrarnos una escena “dolorosamente erótica”:

“Arranca lo que queda de piel
úntame tu caramelo blanco en la espalda
gánate mis entrañas otra vez.”

Al final de esta larguísima confesión, la poeta nos entrega su cuerpo último, esa esencia infinitamente frustrada que acrecienta el desánimo del ser ante su partida, pero a la vez hay un halo de esperanza en todo: El haber soñado, el haber abierto los ojos, visto la luz, apropiarse del deseo y quizás, haber podido acariciar más que un reflejo distante a medianoche; la tentativa eterna:

“me voy sin perdurar
sin lograr que voltees
sin lograr que enciendas la luz
sin lograr que abras tus ojos
el dolor tan limpio no sostendrá tu mano
demasiados espejos
descuelgan tambores en mi funeral.”